La Iglesia salió fuerte contra el proyecto de tierras y encendió la discusión en el Senado
Obispos y organismos católicos cuestionaron la iniciativa que habilita cambios en la compra de campos por extranjeros y advirtieron por el impacto sobre el agua, el territorio y las comunidades.
La Iglesia Católica levantó la voz y metió presión en la previa del debate legislativo. A través de una carta abierta, distintos sectores eclesiales expresaron su rechazo al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y remarcaron que "la tierra no es una mercancía". El mensaje apunta directo al Senado, donde la iniciativa podría tratarse el 6 de agosto.
La nota fue firmada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Pastoral Aborigen y Cáritas, que les pidieron a los legisladores que "guíen sus opciones por el bien común y el futuro de las generaciones venideras, más que por intereses particulares". En el texto, titulado "La tierra: madre, hermana y bien común", también se citan conceptos del papa León XIV sobre el destino universal de los bienes y el derecho de todos a usar los recursos de la tierra.
La preocupación central está puesta en que el proyecto, además de eliminar límites a la compra de tierras por parte de extranjeros, dejaría abierta la puerta para avanzar sobre zonas vinculadas a reservas de agua y otros bienes naturales. La Iglesia también alertó por los artículos que habilitan el uso inmediato de tierras afectadas por incendios, algo que hasta ahora tenía restricciones. En ese punto, el texto habla de un retroceso serio en la protección del territorio.
Otro tramo de la carta apunta a la pérdida de poder del Estado para ordenar el uso del suelo, planificar obras y resguardar el interés comunitario. Según los firmantes, eso golpea de lleno a los sectores más vulnerables y favorece a intereses privados, tanto locales como extranjeros. También remarcan que para comunidades rurales, campesinas e indígenas la tierra no es un activo más, sino identidad, cultura, memoria y futuro.
El pronunciamiento suma además una mirada sobre la crisis habitacional. En la Argentina, recuerdan, muchísima gente no tiene vivienda propia y vive de alquiler, por lo que piden reglas justas para propietarios e inquilinos. Al cierre, Cáritas Nacional, el Área de Ecología Integral y la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen reclamaron que el debate se encare con responsabilidad y pensando en el bien común, no en beneficios sectoriales.