El Senado apura la ley de propiedad privada, pero en el oficialismo todavía cuentan los porotos
La Cámara alta volverá a tratar el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger y el Gobierno llega con un panorama ajustado. Las tensiones en Misiones y la discusión por la ley de Tierras mantienen en vilo el resultado.
El Senado se prepara para un nuevo round con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, un proyecto que el oficialismo empuja por quinta vez. La jugada tiene fecha: jueves 6 de agosto, cuando el recinto vuelva a abrir sus puertas con esta iniciativa como plato fuerte. En La Libertad Avanza saben que no alcanza con las buenas intenciones y que, por ahora, los números siguen justitos. La expectativa crece porque cualquier movimiento en el tablero puede torcer la votación.
La semana pasada, Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger lograron acercar posiciones con aliados como el PRO, la UCR y fuerzas provinciales para sacar el dictamen adelante. En una reunión a puertas cerradas, que se extendió casi dos horas, terminaron de pulir el texto junto con la comisión de Asuntos Constitucionales. Desde el Congreso remarcaron que los cambios fueron mínimos y que no alteran de fondo el proyecto. Pero el choque de fondo sigue intacto: la discusión por la ley de Tierras, que es justamente el punto que más ruido genera.
Sturzenegger quiere borrar de un plumazo los límites para vender terrenos en manos extranjeras, con las excepciones ya previstas para zonas fronterizas o cuando intervienen Estados. Sin embargo, el dictamen que se negoció con los aliados deja en manos de cada legislatura provincial la posibilidad de fijar esos topes. Ahí está la gran diferencia que encendió el malestar en el entorno del ministro. En otras palabras, lo que para unos es una salida política razonable, para otros es ceder demasiado.
Encima, el Gobierno no llega con margen amplio. Aunque sumarían dos presencias más respecto de la última sesión, en el oficialismo admiten que todavía no tienen cerrados los votos. La situación se complica todavía más por la interna en Misiones, donde el enfrentamiento entre Hugo Passalacqua y Carlos Rovira puede pegar de lleno en el recinto. En ese distrito ya se habla de una posible fractura del bloque y de movimientos que podrían dejar al proyecto libertario más expuesto de lo previsto. Con ese clima encima, el desenlace sigue abierto y el Senado se mete en una semana de negociaciones a pura tensión.