Una encuesta dejó mal parado al Gobierno por Malvinas y apoyó a la Selección
Un relevamiento mostró un respaldo masivo al gesto de los jugadores y, al mismo tiempo, una fuerte crítica a la postura oficial sobre la bandera en la semifinal del Mundial 2026.
El Mundial 2026 volvió a tocar una fibra muy sensible de la Argentina. La semifinal frente a Inglaterra no quedó solo en la cancha, porque el gesto de la Selección al reclamar por la soberanía de las Islas Malvinas encendió una reacción enorme en la opinión pública. Según un estudio de la consultora CEOP Latam, titulado "El Mundial y Malvinas", la causa sigue ocupando un lugar central en la mirada de la gente. El dato más fuerte fue que el 72% de los encuestados dijo que ese partido fue "algo más que un partido".
La polémica también pasó por la decisión previa al encuentro, cuando se frenó la portación de insignias vinculadas al archipiélago con aval de las autoridades nacionales. Frente a eso, el 65% opinó que "el Gobierno debería haber defendido el derecho a mostrar la bandera de Malvinas". En cambio, la actitud de los futbolistas tuvo una aprobación muy alta: el 83% se mostró de acuerdo con que exhibieran la leyenda "Las Malvinas son argentinas" después del partido. De ese total, un 66% dijo estar "muy de acuerdo" y un 17%"bastante de acuerdo", mientras que apenas un 6% respondió que no estaba de acuerdo.
Más allá del fútbol, el informe dejó en claro que la Causa Malvinas sigue siendo un tema de consenso amplio y transversal. El 93% la consideró importante, y dentro de ese grupo un 76% la calificó como muy importante. Pero el foco también cayó sobre la imagen del presidente Javier Milei, que quedó golpeada en este terreno: el 66% de los consultados cree que al mandatario no le importa la recuperación de las islas, y ese número trepa al 54% cuando se plantea que "no le importa nada".
El titular de la consultora, Tito Backman, puso en palabras el peso político y simbólico de esos resultados. "El episodio Malvinas condensa un problema que excede el fútbol. La sociedad reveló un sentimiento potente y transversal (93,3% valora la causa), el Gobierno se ubicó a contramano de ese sentimiento (65,4% desaprobó su postura sobre la bandera) y, como saldo, quedó expuesta una percepción corrosiva: para dos tercios, a Milei las Islas Malvinas no le importan", explicó el sociólogo. Y remató con una lectura más amplia: "En un contexto donde el Gobierno ya venía golpeado en el terreno económico, este informe agrega una vulnerabilidad de otra naturaleza. No se trata de bolsillo ni de expectativas, sino de identidad y símbolos: el territorio donde las naciones se reconocen a sí mismas".
"Milei podía discutirle a la sociedad el rumbo económico y defender su modelo; en Malvinas, en cambio, no hay modelo que defender, solo un consenso al que se lo ve ajeno. Y cuando un gobierno debilitado también pierde pie en lo simbólico, el desgaste deja de ser solo material para volverse, además, emocional", cerró el analista político.