Le cortaron el paso al ladrón de cables de Tankito y recibió tres meses de cárcel
Alejandro Ezequiel Agüero aceptó su responsabilidad en un juicio abreviado tras ser sorprendido con cables sustraídos de la empresa en Capital. La Justicia lo declaró reincidente y seguirá preso.
La causa por el intento de robo en Tankito se cerró a toda velocidad y con una condena firme. Alejandro Ezequiel Agüero fue sentenciado a tres meses de prisión de cumplimiento efectivo por un hecho ocurrido en Capital. Además, la Justicia lo declaró reincidente y seguirá detenido con prisión preventiva.
La resolución salió de un juicio abreviado encabezado por el fiscal Francisco Micheltorena, con la participación de la ayudante fiscal Liliam Mari. La defensa aceptó el acuerdo y el tribunal lo homologó sin vueltas. En otras palabras, el expediente avanzó con rapidez y dejó al acusado directamente camino al penal.
Todo pasó el 16 de julio, cerca de las 10, en el predio de la firma ubicado sobre calle Comandante Cabot, entre España y Mendoza. Según la investigación, Agüero estaba escondido entre unas heladeras móviles que la empresa usa para eventos. La escena, por lo que se conoció, fue tan insólita como alarmante para quienes trabajan en el lugar.
El movimiento sospechoso quedó al descubierto cuando un empleado vio al hombre salir con varios cables en la mano. Ahí nomás avisó a un encargado y entre ambos salieron detrás suyo hasta lograr reducirlo, mientras llamaban al 911. Después, comprobaron que los cables habían sido arrancados de distintos freezers ubicados en la parte trasera del complejo.
Con la llegada de la Policía y de las autoridades judiciales, se activó el procedimiento de Flagrancia y Agüero quedó imputado por robo en grado de tentativa. Pero el panorama se complicó todavía más porque ya tenía antecedentes penales. Incluso, según había informado la Policía tras su detención, también figuraba como sospechoso de otros episodios parecidos en la misma empresa, donde cámaras de seguridad lo habrían registrado mientras se llevaba cables y dañaba las heladeras.