Argentina y España, cara a cara en una final cargada de antecedentes
La Albiceleste y la Roja vuelven a cruzarse en un duelo que viene parejísimo. Repasá cómo quedó el historial antes de la definición de este domingo en Nueva York-Nueva Jersey.
La Selección Argentina se medirá con España en la final del Mundial 2026, este domingo 19 de julio en Nueva York-Nueva Jersey. Será el cruce número 15 entre ambos seleccionados, en una rivalidad que llega al partido decisivo con números muy ajustados. Hasta acá, jugaron 14 veces y el balance está clavado: 6 triunfos para Argentina, 6 para España y 2 empates.
El antecedente más fresco es durísimo para la Albiceleste: España 6-1 Argentina, en un amistoso disputado el 27/3/2018 en Madrid. Aquella noche, el equipo de Jorge Sampaoli sufrió una goleada que dejó muchas dudas de cara al Mundial de Rusia. En ese partido estuvieron Giovani Lo Celso, Nicolás Otamendi, Lautaro Martínez, Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico, mientras que Lionel Messi no jugó por una lesión en el aductor derecho.
El único choque mundialista entre ambos fue en Inglaterra 1966. Ese 13/7/1966, en Birmingham, Argentina ganó 2-1 en la fase de grupos con un doblete de Luis Artime, hijo de Luifa, presidente de Belgrano. Después, el seleccionado cayó ante Inglaterra en cuartos de final. Ese partido quedó marcado como el primer gran cruce en Copas del Mundo entre dos equipos que, con el paso de los años, se fueron midiendo de igual a igual.
Además, entre Argentina y España todavía hay una cuenta pendiente: la Finalissima. Ambos llegaron a ese torneo por haber sido campeones en sus continentes, pero el partido que estaba previsto para el 27 de marzo en Qatar fue cancelado por la guerra en Medio Oriente y nunca se reprogramó. Por ahora, solo se disputó una edición de ese certamen, en 2022, cuando la Albiceleste venció a Italia en Wembley.
El historial completo también deja partidos muy recordados: Argentina 4-1 España el 06/09/2010 en Buenos Aires, España 2-1 Argentina el 13/11/2009 en Madrid, y Argentina 2-1 España en 1966 por el Mundial. Con la final a la vuelta de la esquina, el choque promete tensión, historia y un nuevo capítulo para una rivalidad que nunca pasa desapercibida.