Argentina va por la copa y también por dos rachas que nadie pudo quebrar
La Scaloneta enfrenta a España con la chance de hacer historia grande. Pero además de ganar, deberá romper dos marcas pesadas que vienen resistiendo hace décadas.
La Selección Argentina quedó a tiro de otra vuelta olímpica y llega a la final contra España con un objetivo que va más allá de levantar la copa. El equipo de Lionel Scaloni no solo quiere defender el título conseguido en Qatar 2022: también busca derribar dos barreras que, hasta acá, parecían imposibles de torcer. La historia está servida y el desafío, clarito, no es para cualquiera.
La primera cuenta pendiente tiene que ver con el primer puesto del ranking FIFA. Argentina llegó al torneo en lo más alto y recuperó esa cima tras vencer a Inglaterra en semifinales, desplazando a Francia y dejando a España en el segundo lugar. Pero hay un dato que mete ruido: desde que la FIFA armó esta clasificación en 1993, ningún seleccionado logró salir campeón del mundo siendo el número uno del ranking. La racha arrancó en Estados Unidos 1994, cuando Alemania llegaba como líder y el título terminó en manos de Brasil.
La otra marca es todavía más pesada y viene desde hace más de seis décadas. La Albiceleste va por el bicampeonato, algo que nadie consigue desde la histórica Brasil de Pelé, campeona en Suecia 1958 y Chile 1962. Antes, solo Italia había repetido en 1934 y 1938. Desde entonces, todos los que intentaron defender la corona se quedaron en el camino, alimentando la famosa "maldición del campeón defensor". Si Argentina le gana a España, no solo volverá a tocar el cielo: también cortará dos maldiciones que vienen marcando la historia moderna de los Mundiales.