Ganancias: ARCA dio más tiempo para presentar, pero el pago sigue cayendo en julio
La declaración anual tendrá una nueva fecha tope en agosto, aunque el saldo del impuesto deberá abonarse este mes. El cambio volvió a mover el tablero para contribuyentes y contadores.
ARCA estiró hasta el 27 de agosto la presentación de las declaraciones juradas de Ganancias de personas humanas correspondientes al período fiscal 2025. Pero ojo: la prórroga no tocó la fecha de pago, que sigue firme para el 27 de julio. En criollo, hay más aire para presentar, aunque la cuenta hay que saldarla dentro de pocas semanas.
Desde el organismo explicaron que la medida apunta a "facilitar a los contribuyentes y responsables el cumplimiento de sus obligaciones tributarias". Se trata de la segunda postergación que se define sobre este cronograma. El vencimiento original era para fines de junio, pero ya había sido corrido a julio después de una reunión entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y referentes del sector tributario.
La nueva decisión se tomó tras otro encuentro de Caputo con profesionales de ciencias económicas, que venían pidiendo más margen por la falta de tratamiento legislativo de los cambios previstos para el Régimen Simplificado de Ganancias. Según Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, el Gobierno tenía poco margen para mover también el pago porque se trata de un impuesto coparticipable. En otras palabras, la recaudación no impacta solo en la Nación, sino también en las provincias.
El movimiento le da al oficialismo algo más de tiempo para empujar en el Congreso la reforma del esquema simplificado incluido en la Ley de Inocencia Fiscal, aprobada el 27 de diciembre de 2025 y vigente desde comienzos de febrero. Ese sistema permite que ARCA calcule el impuesto con la información disponible sobre ingresos y deducciones, y después el contribuyente puede aceptarlo o discutirlo. La lógica del régimen concentra el control en esos datos y deja afuera, bajo ciertas condiciones, la justificación de consumos personales y variaciones patrimoniales.
El Gobierno presentó ese mecanismo como un "tapón fiscal" para empujar el uso de los llamados "dólares del colchón". Por ahora, el acceso está limitado a quienes tienen un patrimonio menor a $10.000 millones y registran ingresos anuales por debajo de $1.000 millones. La reforma que impulsa el Ejecutivo eliminaría esos topes y dejaría como requisitos mantener la residencia fiscal argentina durante el período alcanzado y no integrar la categoría de "Gran Contribuyente Nacional".
De acuerdo con fuentes oficiales, unas 320.000 personas adhirieron al esquema, aunque solo 170.115 presentaron sus declaraciones juradas. Mientras tanto, los contadores siguen marcando la incertidumbre que genera la falta de definiciones. La Federación Argentina de Graduados en Ciencias Económicas advirtió que el proyecto ampliaría el universo de contribuyentes y también ordenaría puntos que hoy pueden jugar en contra con la normativa actual. En la misma línea, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas pidió reglas claras antes del vencimiento para poder asesorar con precisión.
La iniciativa también tocaría el modo en que ARCA actúa cuando detecta "discrepancias significativas" en una presentación. El texto prevé que la persona alcanzada pueda corregirla y pagar la diferencia dentro de los 15 días hábiles posteriores a la notificación, sin perder automáticamente los beneficios del esquema. Además, la diferencia ya no se mediría sobre el saldo final sino sobre el impuesto determinado, con un parámetro del 15% que se mantendría, aunque sin caída del régimen si la brecha no supera el 5% del monto previsto para evasión simple.