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El bolsillo, al rojo vivo

El gasto de las familias volvió a aflojar y encadenó siete meses en baja

Un estudio privado marcó que en junio el consumo cayó 1,1% frente al mismo mes de 2025, aunque tuvo una leve mejora mensual. La señal sigue siendo preocupante: el primer semestre cerró con un retroceso acumulado del 1,7%.

El gasto de las familias volvió a aflojar y encadenó siete meses en baja

El consumo privado volvió a mostrar la cara más dura de la crisis en junio: cayó un 1,1% en la comparación interanual y encadenó así siete meses seguidos en rojo. El dato surge de un informe privado que sigue de cerca el movimiento del gasto de los hogares y deja en claro que la plata no alcanza como antes. En el acumulado del primer semestre de 2026, la baja ya llega al 1,7% frente al mismo período de 2025.

La única luz tenue vino por el lado mensual: al mirar contra mayo, el indicador subió 1,2% en términos desestacionalizados. Desde la casa de estudios que elaboró el relevamiento señalaron que, después de dos meses casi quietos, el índice volvió a dar una señal de recuperación en la comparación mes a mes. Igual, el panorama general sigue complicado y sin señales firmes de rebote.

El monitoreo corresponde al Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo y difundido a través de Agencia Noticias Argentinas. Para armarlo se procesan más de 30 variables, entre ellas ventas minoristas, patentamientos y recaudación tributaria. Es decir, una radiografía bastante completa de cómo viene gastando la gente en todo el país.

Por rubros, el golpe se sintió con fuerza en los bienes semidurables, donde entran la indumentaria y el calzado, con una caída del 3,8% interanual. Los bienes durables retrocedieron 1,2% y los servicios recreativos quedaron sin cambios. El único segmento que mostró algo de aire fue el consumo masivo, que avanzó 1,1%, aunque sin alcanzar para compensar el resto del derrumbe.

En alimentos también hubo diferencias marcadas. El informe remarcó que "el consumo de carne porcina subió en mayo en la comparación interanual (3,9%), pero el resto mostró mayoría de bajas". En ese cuadro, la carne vacuna se contrajo 13,5% y la aviar cayó 8,0%. A eso se sumó la baja de 2,4% en las ventas de combustibles al público, otro termómetro que suele mostrar rápido cuando el bolsillo viene apretado.

En el terreno de los durables, el panorama fue bastante mezclado. El patentamiento de motocicletas creció 42,3%, pero el de automóviles bajó 13,7% en el sexto mes del año. También aparecieron números flojos en otros frentes: los despachos de cemento en bolsa cayeron 5,0% y la facturación de electrodomésticos se hundió 11,6%. El esparcimiento tampoco zafó, con una baja de 3,7% interanual en los restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires, que sumaron su cuarta caída consecutiva.

La postal final completa un cuadro delicado: menos recursos, menos crédito y más cautela a la hora de gastar. Según el relevamiento, las ventas de ropa y calzado en centros comerciales bajaron 7,2% y las de supermercados, 13,8%. En paralelo, la recaudación del IVA en términos reales retrocedió 4,2%, mientras que las compras con tarjeta de crédito cayeron 5,2% y los préstamos personales, 2,2%. El bolsillo, otra vez, quedó bajo presión.

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