La Selección cambia la rutina y el Gobierno afloja sin decirlo
Aunque no hubo asueto oficial para estatales, la previa de Argentina-Inglaterra vació oficinas, frenó reuniones y dejó a la Casa Rosada prácticamente en pausa.
La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra mete ruido en todo el país y también en el corazón del poder. El Gobierno nacional decidió no firmar ningún asueto administrativo, pese al pedido de los gremios, y se plantó con un discurso duro. Pero puertas adentro, la jornada terminó tomando otro color, mucho más relajado de lo que se mostró hacia afuera.
En la práctica, la actividad oficial quedó casi congelada este miércoles. La administración de Javier Milei rechazó el planteo de ATE, que pedía frenar tareas desde el mediodía, pero igual se habilitó una especie de "libertad de acción" para que cada área se arregle como pueda. Con el partido arrancando a las 16:00 y la chance de alargue o penales, muchos empleados públicos hicieron cuentas para no quedarse afuera del momento más esperado.
En varias dependencias apareció el clásico ingenio argentino para zafar sin dejar todo tirado. Hubo sectores donde el personal entró a las 6:00 de la mañana para cumplir antes y poder irse entre las 13:00 y las 14:00. En organismos como el INTI y el Mercado Central se resolvieron salidas anticipadas de manera formal, mientras que en el Congreso solo quedaron guardias mínimas y el resto acomodó horas en días previos para vaciar los pasillos temprano.
La postal más llamativa se vio arriba, donde no hubo reuniones de gabinete, actos ni conferencias de prensa. La agenda presidencial quedó vacía y Milei seguirá el partido desde la Quinta de Olivos, junto a Karina Milei. Mientras tanto, en ministerios y cámaras legislativas, la escena fue casi de feriado virtual: luces apagadas antes de tiempo, escritorios vacíos y una pausa general que no pasó por el Boletín Oficial, pero se sintió igual.