España sacó pecho, dejó afuera a Bélgica y volvió a una semifinal mundialista después de 16 años
La Roja ganó 2-1 un cruce bravo y se metió entre los cuatro mejores del Mundial 2026. Ahora se viene Francia, en una semifinal que promete ser de alto voltaje.
España volvió a meterse en la conversación grande del fútbol mundial. Con un triunfo por 2-1 frente a Bélgica en cuartos de final, el equipo de Luis de la Fuente cortó una espera larguísima de 16 años y se clasificó otra vez a semifinales de una Copa del Mundo. El partido fue duro, de esos que no te regalan nada, pero la Roja encontró la manera de golpear en el momento justo. Así, el seleccionado español sigue firme en su camino y alimenta el sueño de pelear bien arriba.
Fabián Ruiz abrió la cuenta, Charles De Ketelaere empató para Bélgica y, cuando ya se olía el suspenso, Mikel Merino apareció a tres minutos del final para inclinar la balanza. Ese gol desató el alivio y el festejo de una selección que venía empujando fuerte. El valor de esta clasificación es enorme, porque España no llegaba a esta instancia desde Sudáfrica 2010, el torneo en el que terminó levantando su única Copa del Mundo. Desde entonces, había coleccionado decepciones y golpes duros en la escena mundialista.
La imagen que deja este paso adelante es la de un equipo que llega con confianza, después de haber ganado la Eurocopa, y que ahora quiere ir por más. El Mundial que se juega en Estados Unidos, México y Canadá lo encuentra en un momento fuerte, con una identidad marcada y con hambre de gloria. En semifinales, el desafío será de los bravos: Francia, que el jueves eliminó a Marruecos por 2-0, ya espera del otro lado. El cruce definirá al primer finalista del Mundial 2026 y promete un choque de alto vuelo entre dos potencias europeas.