El oficialismo acelera en el Congreso y busca destrabar la eliminación de las PASO
La Cámara alta prepara una sesión clave antes del receso, con pliegos judiciales y la propiedad privada en la mira. En paralelo, el Gobierno sigue juntando apoyos para llevar la reforma electoral al recinto en septiembre.
El Congreso entra en su última semana de actividad antes del receso invernal y, en el Senado, ya se siente el apuro. Después de otro fin de semana XL, la Cámara alta se encamina a una sesión que venía siendo anunciada una y otra vez, pero que esta vez, según distintas fuentes, sí se haría realidad. En esa agenda aparece como eje el proyecto sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, una iniciativa que el Gobierno considera de peso político y simbólico.
El texto fue defendido en comisión por Federico Sturzenegger y hasta Javier Milei lo mencionó en el arranque de las sesiones ordinarias, cuando presentó sus diez políticas de Estado. Sin embargo, el trámite se fue pateando por el ruido que generó el caso Adorni y por las dudas de aliados que no terminaban de asegurar los votos. Aun así, no es el punto más urgente para la Casa Rosada. Donde sí hay necesidad concreta es en los pliegos judiciales, entre ellos el de Víctor Pesino, que cumple 75 años el 27 de julio y necesita la extensión de su mandato para no quedar afuera del cargo.
Pesino, junto con María Dora González, fue quien suspendió los efectos de una cautelar que frenaba más de 80 artículos de la reforma laboral, permitiendo que se aplicaran mientras sigue la pelea judicial de fondo. Por eso, todo indica que habrá sesión el jueves 16, tal como se acordó en Labor Parlamentaria. Además, ya quedó anotada otra reunión para el 6 de agosto, con temas como Hojarasca, acuerdos internacionales, falsas denuncias y, si llega con dictamen, la reforma de la Ley de Salud Mental.
Pero la gran obsesión del Gobierno sigue siendo la reforma electoral, con la eliminación de las PASO como objetivo central. Aunque en varios capítulos hay entendimiento, todavía no aparece una mayoría clara para sacar la selección previa de candidatos. La UCR y el Pro mantienen reparos, igual que con las colectoras, y sin esos votos la jugada no avanza. En la Casa Rosada, de todos modos, no aflojan: siguen las conversaciones con gobernadores y también el trabajo de Patricia Bullrich en el Senado para sumar respaldos.
En ese tire y afloje, gobernadores peronistas como Raúl Jalil y Gustavo Sáenz ya ratificaron que no quieren saber nada con las PASO. Aun así, el oficialismo mira más de cerca a los sectores que le son más cercanos, donde también aparecen resistencias. La fecha que hoy manejan para llevar el debate al recinto es septiembre, pero hasta entonces la negociación seguirá a full. En paralelo, otro expediente sigue trabado: la modificación de Zonas Frías, que para el Gobierno implicaría un ahorro estimado de $272.000 millones anuales, aunque en el Senado admiten que por ahora el tema sigue frío.
También quedó para más adelante el proyecto de Súper RIGI, aunque en este caso el problema no pasa por los votos sino por el trámite: todavía no fue girado desde Diputados. Así, entre sesiones que se acercan, reformas que se patean y negociaciones que no paran, el Senado entra en una etapa decisiva. Lo que no se resuelva ahora, probablemente quede para el segundo semestre.