Bajó el riesgo país y el Gobierno mira de reojo el piso de los 400 puntos
El pago a bonistas y la hoja financiera para los próximos años le dieron aire a los activos argentinos, mientras crece la expectativa por una nueva baja del indicador.
El riesgo país cerró este jueves 9 de julio en 404 puntos básicos, después de que el Gobierno concretara el pago a bonistas privados y diera a conocer su programa financiero para los próximos años. Aunque los mercados locales estuvieron sin actividad por el Día de la Independencia, afuera sí hubo movimiento en los títulos soberanos y el clima fue más favorable. En el tablero financiero, la señal se leyó como un alivio concreto para los activos argentinos.
Esta semana, el Ejecutivo cumplió con el vencimiento de u$s2.500 millones que tenía con tenedores de bonos bajo ley extranjera. El mercado ya venía descontando esa operación, pero la confirmación terminó de ordenar las expectativas y le dio un empujón a la confianza de los inversores. A eso se sumó la presentación del programa financiero para 2026 y 2027, que fue recibida con optimismo por la plaza.
Según lo informado, los compromisos de este año llegan a u$s19.200 millones y los del próximo trepan a u$s24.900 millones. Para enfrentarlos, el Gobierno proyecta cinco vías de financiamiento: compras de divisas al BCRA, emisión de deuda en el mercado local, nuevas privatizaciones, financiamiento bilateral y préstamos con aval de organismos internacionales. En ese esquema, las compras al Banco Central y las colocaciones locales aportarían u$s22.600 millones de los u$s47.800 millones que se buscan reunir entre ambos años.
Desde IEB remarcaron que la hoja de ruta es una señal positiva, sobre todo por los vencimientos pesados que asoman el año que viene, en plena previa electoral. También señalaron que el programa luce posible y sin supuestos exagerados, apoyado en el balance cambiario y en la necesidad de acumular reservas sin desarmar la estabilidad. Con este escenario, el riesgo país quedó en mínimos de ocho años y en el mercado ya se prende la expectativa por ver si rompe, por fin, la barrera de los 400 puntos.
En esa línea, Francisco Speroni, analista de estrategia de Cohen Aliados Financieros, explicó que si el indicador bajara hacia los 300 puntos, los bonos soberanos de corto plazo podrían mostrar una suba de entre 1,7% y 5,3%, mientras que los de tramo largo tendrían un recorrido de entre 6,2% y 7,5%. Además, advirtió que los más favorecidos serían los Bonares, de ley local, que hoy cotizan con paridades más bajas que los Globales.