EE.UU. volvió a pegar en Irán y crece el peligro en el estrecho de Ormuz
Washington ordenó nuevos bombardeos tras ataques a buques comerciales y Teherán respondió con amenazas de cerrar el paso marítimo. La pulseada suma presión en una zona clave para el petróleo mundial.
Estados Unidos lanzó el miércoles una nueva tanda de ataques aéreos sobre Irán, apenas unas horas después de que Donald Trump dejara flotando la idea de que el alto el fuego entre ambos países podía haber quedado atrás. El propio mandatario avisó en Truth Social: "Esto es en represalia por el bombardeo de barcos por parte de Irán ayer. Si vuelve a suceder, ¡será mucho peor!". La tensión, como era de esperar, volvió a trepar fuerte en una región que no da respiro.
La agencia Fars, cercana a la Guardia Revolucionaria iraní, informó explosiones en Chabahar, Konarak y también en Bushehr, una ciudad portuaria del Golfo Pérsico que concentra un punto sensible: allí funciona la única central nuclear comercial iraní. Además, esa zona está muy cerca de la isla de Kharg, un nodo clave para la exportación de petróleo. Desde Nournews, medio vinculado al Consejo Supremo de Seguridad Nacional, aseguraron que la planta no sufrió daños, según citó CNN y reprodujo Noticias Argentinas.
En paralelo, el Comando Central de Estados Unidos confirmó la ofensiva en redes sociales y sostuvo que los ataques apuntan a seguir debilitando la capacidad iraní de amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz. La propia CNN remarcó que Washington responsabiliza a Teherán por la agresión contra el transporte comercial y las tripulaciones civiles que circulan por una vía internacional estratégica. Desde la cumbre de la OTAN, Trump insistió en que Irán se está "comportando muy mal" y mencionó recientes ataques con drones, misiles y acciones contra barcos estadounidenses.
La respuesta iraní no tardó en subir el tono. Press TV difundió que, ante un nuevo golpe de Estados Unidos, Irán cerrará el estrecho de Ormuz y atacará el doble de objetivos. La señal es clarita: si la presión sigue, la escalada puede pegar un salto todavía más serio. En ese marco, el vicepresidente JD Vance fue directo al hueso al advertir: "si Irán dispara a los barcos, vamos a golpear más duro". Y remató con otra frase pesada: si continúan los ataques, Washington tiene derecho a responder "más duro que nunca antes".
Todo ocurre mientras se acumulan choques de un lado y del otro desde la noche del martes hasta el miércoles, en una secuencia que volvió a encender las alarmas globales. La agencia Fars también informó que la Armada del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica atacó dos buques cisterna que intentaban cruzar el estrecho por una ruta respaldada por Estados Unidos. Más tarde, las empresas dueñas de esas embarcaciones confirmaron que las tripulaciones estaban a salvo, aunque el mensaje político ya quedó claro: la pulseada entre Estados Unidos e Irán está lejos de aflojar.