Con el partido de Argentina, el consumo de luz se desplomó 10% y después pegó un salto en el entretiempo
Mientras jugaba la Scaloneta ante Cabo Verde, la demanda eléctrica cayó con fuerza y tocó un piso de 2.250 MW menos que en un viernes similar. En el descanso, en cambio, el consumo se disparó de golpe por el movimiento simultáneo en casas y comercios.
Cuando juega Argentina, el país entra en modo pausa. Las calles se vacían, baja la actividad y hasta la energía eléctrica siente el impacto. El triunfo de la Selección sobre Cabo Verde en el Mundial 2026 dejó una postal bien clara: el consumo de electricidad cayó un 10% respecto de lo que Cammesa tenía previsto para un viernes parecido sin fútbol.
De acuerdo con los datos de Cammesa, la demanda durante el partido se hundió hasta los 2.250 MW menos, una baja que equivale, según la comparación oficial, a dejar sin consumo a toda la provincia de Córdoba. El golpe se sintió en el Sistema Argentino de Interconexión, sobre todo por el freno de la actividad en hogares y comercios, justo en la previa y en la hora posterior al encuentro jugado en Miami.
Para un viernes común de julio, entre las 19 y las 21, la demanda suele rondar los 27.200 MW. Pero con la Selección en cancha, el número bajó a cerca de 23.500 MW. La caída empezó a notarse desde las 18, cuando la gente ya estaba acomodada frente al televisor y la rutina quedó en segundo plano. Minutos antes del inicio, la demanda ya mostraba un descenso anticipado y esa tendencia siguió hasta el entretiempo.
Cammesa detalló que a las 18:53 la demanda cayó a 25.402 MW, cuando en un viernes frío normal podía ubicarse entre 27.000 y 27.500 MW. En ese contexto, la operación del sistema pasó a condición de alerta, algo que se repite cada vez que la Scaloneta sale a la cancha. Y hubo otro dato que llamó la atención: en el entretiempo, el consumo subió de manera brusca en 750 MW en apenas 7 minutos, mientras el equipo se iba al vestuario ganando 1 a 0 con gol de Lionel Messi tras asistencia de Lisandro Martínez.
En el segundo tiempo, la demanda volvió a aflojar frente a un viernes sin partido. Pero antes del alargue pegó otra suba cercana a los 500 MW, en la misma línea del descanso. Una vez terminado el encuentro y con la clasificación argentina a octavos de final, el consumo empezó a normalizarse: tardó 45 minutos en crecer 1.100 MW y recién una hora después volvió a la curva habitual de un viernes de julio. Aun así, Cammesa remarcó que la operación se desarrolló con total normalidad. Para este martes a las 13, cuando Argentina enfrente a Egipto, ya se espera otro sacudón en la demanda eléctrica.