León XIV mueve fichas y pone a una mujer al frente de un área clave del Vaticano
El Papa designó a Alessandra Smerilli como prefecta de un Dicasterio y, al mismo tiempo, lanzó un fuerte llamado para frenar una maniobra que podría abrir otro conflicto con los lefebvrianos.
León XIV volvió a mover el tablero en el Vaticano y nombró a la religiosa Alessandra Smerilli como prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Con esta decisión, la economista salesiana de 51 años se convierte en la tercera mujer en la historia en quedar al frente de un "ministerio" vaticano. La novedad fue confirmada por la Santa Sede y marca otro paso fuerte en la presencia femenina dentro de la estructura eclesiástica.
La monja asumirá el 1 de septiembre y reemplazará al cardenal canadiense Michael Czerny. En la conducción del organismo también estará acompañada por el proprefecto Fabio Baggio, mientras que el nuevo secretario será el sacerdote eslovaco Jozef Barlaš. Antes de este ascenso, Smerilli ya había hecho historia en 2021, cuando Francisco la nombró primera mujer secretaria del mismo Dicasterio. Hoy, su llegada a la cima del área confirma una línea de cambios que sigue dando que hablar en Roma.
Pero la jornada no quedó ahí. El Papa también salió a intentar frenar una movida que podía terminar en un nuevo cisma con los lefebvrianos, que planeaban anunciar consagraciones episcopales sin mandato pontificio. Según informó Vatican News, León XIV envió una carta fechada el 29 de junio, fiesta de los santos Pedro y Pablo, dirigida al superior de la Fraternidad San Pío X, don Davide Pagliarani. Allí les pidió dar marcha atrás y advirtió sobre la gravedad espiritual de una decisión de ese tipo, que podría dejar a los fieles en una situación delicada respecto de los sacramentos.
En el texto, el Pontífice apeló a un tono paternal y les recordó que la Iglesia valora el apego litúrgico, la formación sacerdotal, el celo apostólico y la fidelidad a la Tradición que dicen sostener muchas comunidades de esa Fraternidad. También remarcó que la Iglesia está abierta al diálogo y al entendimiento, pero insistió en que "Den marcha atrás!" y que no avancen con un acto que podría ser considerado cismático. Desde el Vaticano subrayaron que el punto más fuerte de la carta fue el llamado a cuidar el bien de las almas, ya que una maniobra así podría volver ilícitos e incluso inválidos sacramentos como la confesión y el matrimonio.
En paralelo, el Vaticano sigue mostrando más mujeres en lugares de peso. Simona Brambilla ya encabeza el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, junto al cardenal español Ángel Fernández Artime. Y desde noviembre, la mexicana Montse Alvarado quedará al frente del Dicasterio para la Comunicación, convirtiéndose en la primera mujer laica en dirigir esa área. Así, Roma sigue moviendo piezas en un escenario donde cada nombramiento y cada advertencia pesan fuerte.