La ONU encendió la alarma por el calor infernal para la final del Mundial
El organismo advirtió que la definición en el MetLife Stadium podría jugarse con temperaturas muy altas y eso complicaría seriamente el desarrollo del partido.
La Organización de las Naciones Unidas lanzó una advertencia que no pasó inadvertida: la final del Mundial, prevista para el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey a las 16, podría disputarse bajo un calor extremo. El panorama, según el informe, no solo pondría incómodos a los protagonistas, sino que también podría alterar de lleno el normal desarrollo del juego. Todo se relaciona con el ingreso de una masa de aire cálido que se espera para el próximo fin de semana en Estados Unidos.
El reporte, difundido por la Secretaría de Cambio Climático, señala que el aumento de las temperaturas puede pegar directo en los partidos decisivos de la Copa del Mundo y también en la organización general del torneo. Además, marca un punto delicado: no todos los seleccionados quedarían expuestos al mismo nivel de calor, lo que abriría una posible desigualdad competitiva. En otras palabras, algunos equipos podrían sufrir mucho más que otros en una instancia tan pesada como la final.
La alerta no surge de la nada. Ya hubo encuentros afectados por el calor, como Arabia Saudita-Uruguay y Suecia-Túnez, que se jugaron con más de 28 grados. A partir de esa marca, la FIFPRO recomienda suspender o ajustar horarios para cuidar la salud de los futbolistas. También se registró el caso de Francia e Irak, partido que quedó frenado durante dos horas por una tormenta eléctrica. Para medir el riesgo, la ONU utiliza el índice de temperatura de bulbo húmedo, conocido como WBGT, que combina calor, humedad, viento y radiación solar. Con esos parámetros, concluyó que las condiciones previstas para la final superan los niveles seguros para el deporte de alto rendimiento.