Adorni dio marcha atrás y crece el ruido político por la posible censura
El jefe de Gabinete frenó de golpe su visita al Senado para el 2 de julio y dejó más preguntas que certezas. La jugada ocurre en plena pulseada con la oposición y en medio de la interna con Patricia Bullrich.
Cuando en el Senado se cocinaba una interpelación que podría terminar en una moción de censura, Manuel Adorni resolvió cancelar de manera sorpresiva el informe de gestión que tenía previsto para el 2 de julio. La decisión cayó como un baldazo de agua fría porque el propio funcionario había anunciado, apenas el 11 de junio, que iba a presentarse en la Cámara alta para responder preguntas. Ahora, el cambio de rumbo abrió un tendal de sospechas y dejó al descubierto un clima político cada vez más tenso.
Los motivos de la suspensión no quedaron del todo claros. Desde el entorno de Patricia Bullrich aseguran que fue ella quien le sugirió a Adorni que no se expusiera a lo que describieron como "una carnicería". Del otro lado, cerca del ministro coordinador sostienen que no llegaron preguntas de los bloques y que los plazos ya vencieron. En paralelo, la jugada alimenta la interna entre ambos dirigentes, que viene subiendo de temperatura desde hace rato.
La tensión no es menor: Bullrich fue la única integrante del Gobierno que cuestionó públicamente los gastos que Adorni no puede justificar y por los que está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Como si faltara picante, este martes hubo reuniones con senadores en la Casa Rosada, encabezadas por el propio Adorni, mientras la ex ministra de Seguridad decidió no asistir. En el oficialismo incluso remarcaron que los legisladores presentes "pertenecen a La Libertad Avanza y no son de nadie".
En esos encuentros también estuvo Karina Milei, en una nueva señal de respaldo desde la cúpula del Poder Ejecutivo. Las reuniones se hicieron en tres tandas, a las 11.30, 13 y 16 horas. Participaron, entre otros, Pablo Cervi, Enzo Fullone, Carmen Álvarez Rivero, Vilma Bedia, Romina Almeida, Ezequiel Atauche, Juan Cruz Godoy, Ivanna Arrascaeta, Gonzalo Guzmán Coraita, Bruno Olivera, Juan Carlos Pagotto y Belén Montes de Oca. También estuvo Ignacio Devitt, quien organizó el cónclave. En cambio, Luis Juez, Francisco Paoltroni y María Emilia Orozco no pudieron asistir por compromisos en Córdoba, un viaje a Estados Unidos y una misión en Colombia, respectivamente.
Mientras tanto, Bullrich sigue negociando con otros espacios para frenar el avance de los proyectos que buscan remover al ministro coordinador. La semana pasada logró patear la sesión para este jueves, aunque a cambio tuvo que aceptar que se incorporen los pedidos de interpelación. En el Senado ya avisaron que este martes a las 18:00 habrá reunión de labor parlamentaria para terminar de definir qué se debatirá en los próximos días. Por ahora, Adorni ni siquiera le habría comunicado formalmente su decisión a Victoria Villarruel, algo que en la Cámara alta cayó muy mal. Desde el círculo cercano de la Vicepresidenta fueron tajantes: "Tiene que venir una vez por mes a cada Cámara. Hasta ahora solo dio un informe de gestión en Diputados, así que no tiene argumentos para incumplir con el mandato constitucional".
La movida también generó fastidio entre algunos aliados, que todavía analizaban qué postura tomar si prospera la interpelación. "Si no viene es peor", deslizaron. Desde el Gobierno, en cambio, insistieron en que la cancelación se debe a que ningún bloque envió las preguntas correspondientes. En el equipo de Adorni admiten que ni siquiera habían empezado a preparar el discurso, justamente porque todavía no tenían el cuestionario de los legisladores, a quienes se les dieron 5 días hábiles para cumplir con ese trámite.