Messi se fue directo a saludar a un periodista argentino y el video explotó en todo el mundo
Joaquín Bruno estaba detrás del arco cuando Lionel Messi metió el 2-0 contra Austria. Después del gol, el capitán argentino corrió hacia él, le chocó las palmas y dejó una escena que ya es furor en el Mundial 2026.
Los goles de Lionel Messi siempre dejan marca, pero esta vez hubo algo más que el tanto. En los minutos finales del partido entre Argentina y Austria por el Mundial 2026, el capitán aprovechó una serie de rebotes dentro del área y clavó el 2-0 definitivo. Mientras el equipo festejaba la clasificación a los dieciseisavos de final, el rosarino encaró derecho hacia uno de los córners del AT&T Stadium de Dallas.
Allí, solo detrás del arco, estaba Joaquín Bruno, periodista de TyC Sports, que vivió el gol a los gritos, como tantos argentinos que no se guardan nada cuando juega la Selección. Lo que pasó enseguida fue una escena para el recuerdo: Messi se acercó, lo miró y le chocó las palmas. "Lo vi venir a Leo. Yo seguía gritando y él empezó a mirarme. Se acercó y me vino a chocar las palmas", relató el cronista, todavía sacudido por la emoción.
La imagen no tardó en dar la vuelta al planeta y se volvió una de las postales más compartidas de la Copa del Mundo. Bruno confesó que quedó sin reacción y que el momento lo atravesó por completo. "Estoy temblando", dijo apenas unos minutos después, todavía con la adrenalina a flor de piel. Más tarde reconoció que fue uno de los días más importantes de su carrera y remató con una frase que lo dice todo: "Me llevo este momento y una imagen para toda la vida".
La historia también tiene un costado bien humano. Joaquín Bruno se hizo camino desde abajo, cubriendo entrenamientos, conferencias y partidos en los clubes, hasta ganarse un lugar en la cobertura de la Selección. Hoy integra el equipo que sigue cada paso de la Scaloneta en la Copa del Mundo. Por eso, la foto de Messi celebrando con un periodista argentino no quedó como una simple anécdota: es la postal de un laburo hecho con constancia y de un sueño que, por un instante, se volvió realidad en pleno Mundial.