Ola de calor en Europa: tres muertos en Francia y alertas rojas por temperaturas que rompen marcas
Francia, España y Gran Bretaña atraviesan una ola de calor feroz, con escuelas cerradas, jornadas laborales alteradas y noches que no dan respiro. En varios puntos, los termómetros ya amenazan con dejar récords de junio en el camino.
Europa vive días de calor extremo y el panorama no da tregua. En Francia, tres personas murieron por complicaciones de salud vinculadas a la ola sofocante, mientras miles de escuelas cerraron o ajustaron sus horarios. Al mismo tiempo, las autoridades de distintos países activaron alertas y empezaron a tomar medidas para frenar el impacto de temperaturas que, en algunos lugares, parecen no tener techo.
En el sudoeste francés, especialmente en Burdeos, se esperaba que el lunes el termómetro superara los 42 grados Celsius. La agencia Météo-France informó que 49 departamentos quedarían bajo alerta roja por ola de calor. "Nos encaminamos, como mínimo, a varios días de muchísimo calor. No sabemos cuándo empezarán a bajar las temperaturas", advirtió la ministra de Salud francesa, Stephanie Rist, en diálogo con TF1. Según la funcionaria local Sophie Brocas, tres personas mayores, de entre 80 y 95 años, fallecieron durante el fin de semana en la región de Burdeos por problemas de salud agravados por el calor.
En Gran Bretaña, el Met Office anticipó una ola de calor de cuatro días para el sur y el centro de Inglaterra, además de partes de Gales. En algunos puntos, las marcas podrían trepar por encima de los 39°C, muy lejos del récord de junio de 35,6°C, registrado en 1957 y 1976. La situación llega después de un mayo histórico, cuando el país ya había marcado su día más caluroso para ese mes, con 35,1°C.
En España, la Aemet emitió una alerta roja para el País Vasco, una zona que suele ser bastante más fresca. En San Sebastián, se esperaba que la temperatura llegara a los 40°C, más del doble del promedio histórico para un 22 de junio, según el Monitor Climático de Reuters. "Estamos viendo temperaturas entre 5 y 10 grados por encima de lo normal para esta época del año, y en algunas zonas del norte incluso más de 10 grados por encima del promedio", explicó Rubén del Campo, vocero de la agencia. Y como si fuera poco, la noche tampoco ofrecía alivio: en algunos sectores, el mercurio no bajaba de los 25°C e incluso rozaba los 30°C, como en Almería.
El impacto se siente en todos lados. Cerca del Panteón de Roma, los turistas buscaban cualquier truco para aguantar: mojaban sombreros en las fuentes, se refrescaban la cara o se colgaban toallas húmedas en el cuello. En el norte de Europa, los refugios de fauna silvestre también estaban desbordados por la cantidad de animales afectados, sobre todo aves como vencejos, golondrinas, gorriones y estorninos. "Las temperaturas en los techos a veces pueden alcanzar los 50 o incluso 60 grados Celsius. Entonces prefieren saltar antes que dejarse morir y literalmente cocinarse en sus nidos", describió la bióloga Romaine de Jaegere, fundadora del centro Creaves, en Bélgica. El refugio ya había recibido 150 animales en apenas tres días.
En paralelo, el Ministerio de Trabajo de España recordó que las empresas deben respetar las normas que permiten reducir o adaptar la jornada cuando rigen alertas meteorológicas naranjas o rojas. Además, los empleados tienen derecho a hasta cuatro días de licencia paga si no pueden llegar a su trabajo por las condiciones climáticas. Con Europa en llamas y sin señales de alivio inmediato, la preocupación crece hora a hora.