La Selección puede darle algo de aire a los gastronómicos, pero en San Juan la crisis ya preocupa en serio
Los comercios del rubro esperan que el partido de este lunes mueva más gente que el debut, aunque advierten que la caída del consumo viene pegando duro, con cierres, menos personal y locales cada vez más vacíos.
En San Juan, los gastronómicos miran con atención el partido que la Selección Argentina jugará este lunes por el Mundial 2026. La esperanza es que la siesta futbolera traiga más clientes y alivie un poco la jornada, sobre todo después de lo flojo que fue el debut ante Argelia. Pero, detrás de esa expectativa, aparece una preocupación que ya no se puede tapar: la crisis del sector sigue profundizándose.
Analía Tello, referente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de San Juan, explicó que el primer partido no movió la aguja como esperaban en el centro sanjuanino. "Nosotros ya sabíamos que por el horario en el que se iba a jugar no iba a haber tanta concurrencia", afirmó. Según contó, algunos locales tuvieron algo de movimiento, pero otros quedaron casi vacíos. La peatonal, directamente, se vio desierta y varios comercios decidieron bajar la persiana antes de tiempo.
La dirigente señaló que cuando los encuentros se juegan de noche y encima hace frío, mucha gente prefiere quedarse en casa o buscar otro punto de reunión. Por eso, para este lunes el panorama cambia un poco. "Hoy sí hay más expectativas porque al ser en la siesta y después continuar la actividad laboral, estamos más que seguros de que va a haber mucha más concurrencia", sostuvo. Sobre las promociones, aclaró que el rubro trabaja con ofertas durante todo el año y que los precios están lo más ajustados posible para tentar al público.
Más allá del partido, Tello fue contundente al describir la situación del sector. Dijo que el panorama es grave y que la caída del consumo viene desde hace unos tres años. Reconoció que la estabilidad de precios ayuda, pero remarcó que eso no alcanza si la gente no tiene plata en el bolsillo. "Todo eso es muy positivo, pero la recesión es muy mala. Vos podés tener el mejor precio, la mejor oferta, pero si no hay consumo, no tenemos salida", expresó sin vueltas.
También advirtió que cambiaron los hábitos de los clientes y que ya no se ve el mismo movimiento de antes en las cafeterías del centro. Antes era común que empleados de comercio y personas que hacían trámites desayunaran afuera antes de arrancar el día; ahora, el flujo se concentra en unas pocas horas y después vuelve a caer. A eso se suma la poca presencia de turistas y una peatonal con más persianas bajas y carteles de alquiler. "La peatonal se está poniendo cada vez menos atractiva, con más locales cerrados y más carteles de alquiler", lamentó.
El impacto ya se siente en el empleo. Tello aseguró que durante la primera mitad del año pasado cerraron entre 15 y 20 cafeterías en San Juan, y que cada una de esas firmas tenía al menos cuatro trabajadores. "Tenemos que entender que el mozo que nos atiende es una familia que cobra un sueldo. No vive de la propina", remarcó. Además, contó que varios comercios están haciendo números para ver si siguen abiertos o si recortan personal, y admitió que su propia empresa redujo casi al 50% la cantidad de empleados. "No va a mejorar mientras el Gobierno nacional no haga eco de nuestra situación y no entienda que estamos peor que en la pandemia", cerró, con un mensaje que dejó en claro el tamaño del problema.