La obra del sur sigue frenada y las empresas piden plata y certezas para volver
La Nación evalúa una salida para ordenar las deudas, pero las constructoras no quieren saber nada con promesas vacías: exigen respaldo firme para reactivar la ampliación y poner otra vez todo en marcha.
La ampliación de la Ruta 40 Sur sigue metida en una espera incómoda y, por ahora, no hay fecha concreta para que vuelvan las máquinas. En San Juan, el tema genera expectativa, pero también bastante desconfianza después de tantos incumplimientos acumulados. Desde el Gobierno provincial aseguran que la Nación analiza una propuesta para ordenar los pagos atrasados y acomodar de nuevo el esquema original. Del otro lado, las empresas avisan que sin fondos frescos y señales firmes no hay manera de retomar una obra de esta magnitud.
Las constructoras remarcan que no alcanza con levantar la suspensión y seguir como si nada hubiera pasado. Antes de poner un ladrillo más, habría que volver a montar campamentos, rearmar la logística, mover maquinaria, trasladar equipos y reincorporar al personal que quedó afuera cuando todo se frenó. Y eso, claro, implica un costo pesado desde el primer minuto. Encima, en el tramo entre Tres Esquinas y Cochagual, en Sarmiento, todavía quedan pendientes trabajos grandes como la pavimentación de un sector extenso y la construcción de tres cruces a distinto nivel.
La incertidumbre se mantiene porque, hasta ahora, las compañías no recibieron una comunicación formal de las autoridades nacionales. Aun así, dejaron abierta la puerta para volver al contrato si aparece un mecanismo que normalice la situación financiera y les dé previsibilidad. El conflicto se agravó cuando la unión de empresas decidió rescindir el acuerdo por la acumulación de deudas y los atrasos en los pagos. Esa parálisis también dejó sin trabajo a cerca de 120 trabajadores, un golpe duro para la construcción local.
En los últimos meses circularon varias opciones para destrabar el caso, como pasar la obra a la Provincia o suspenderla un tiempo para revisar su continuidad. Ninguna de esas salidas avanzó y, por ahora, todo quedó atado a la propuesta que prepara Nación. La expectativa es grande porque se trata de una ruta clave para la conexión entre San Juan y Mendoza, pero la confianza está en mínimos y nadie quiere volver a empezar sobre terreno inestable.