Irán y Estados Unidos abrieron una mesa de 60 días para intentar bajar la escalada
Luego de un primer encuentro en Suiza, las dos potencias fijaron un esquema de trabajo para buscar una salida diplomática. Pakistán y Catar oficiaron de mediadores y sumaron un mecanismo especial por la situación en Líbano.
En medio de un escenario que sigue al rojo vivo, Irán y Estados Unidos dieron un paso inicial para tratar de encaminar una salida política al conflicto en Oriente Medio. Tras la primera ronda de negociaciones en Suiza, ambas partes acordaron una hoja de ruta con un plazo de 60 días para intentar llegar a un entendimiento final. La información fue confirmada a través de un comunicado conjunto difundido por Pakistán y Catar, que actuaron como mediadores en la reunión realizada en Burgenstock.
Según ese documento, el Comité de Alto Nivel definió un plan de trabajo para empujar las conversaciones hacia un acuerdo definitivo en los próximos dos meses. Además, el consenso alcanzado habilita de manera inmediata nuevas instancias de diálogo técnico, con el objetivo de profundizar las negociaciones y evitar que la situación se siga desbordando. Entre los puntos más sensibles apareció la creación de una "célula de desconflicto" vinculada a Líbano, un mecanismo que contará con la participación del gobierno libanés y buscará garantizar el cumplimiento del cese de las operaciones militares en ese país.
De todos modos, la duda sigue flotando fuerte sobre si esta movida alcanzará para frenar de verdad los choques entre Hezbollah e Israel. El gobierno israelí insiste en que necesita conservar la capacidad de responder contra milicianos que atacan su territorio desde el norte, mientras que Hezbollah rechaza suspender sus acciones sin una retirada israelí concreta. Al cierre del encuentro, Estados Unidos no hizo declaraciones públicas sobre los resultados, mientras que Irán sí destacó el rol de los mediadores. El canciller iraní, Abbas Araghchi, escribió en X que la tarea de Pakistán y Catar permitió avances importantes para intentar poner fin a la guerra en Líbano, y advirtió que la primera prueba real será ver si esa nueva célula logra bajar y detener los combates en la región.