La UIA prevé otro golpe para la producción en mayo
La entidad empresarial estima una nueva baja cercana al 5% interanual y advierte que la actividad sigue planchada desde hace meses, con varios rubros todavía muy complicados.
La Unión Industrial Argentina encendió una nueva señal de alarma: para mayo anticipa una caída fuerte de la actividad, cercana al 5% interanual. Aunque aparecieron algunas mejoras puntuales, la foto general sigue siendo floja y deja en claro que la industria no logra levantar cabeza desde mediados de 2025.
El panorama externo tampoco ayudó nada. Las exportaciones a Brasil bajaron 7,6% en la comparación mensual, golpeadas por el menor ritmo de los autos, los productos primarios y la molienda. A eso se sumó una baja de 6,2% en la liquidación de divisas del sector agroindustrial frente a abril, con un acumulado anual que ya marca un retroceso de 11,7%.
El informe toma como referencia los datos oficiales de abril publicados por el INDEC. Ese mes, la producción industrial cayó 2,8% interanual y 2,1% contra marzo. En el primer cuatrimestre, el balance también quedó en rojo, con una baja de 2,4% respecto de 2025. La caída, además, fue bien extendida: 12 de los 16 sectores del índice retrocedieron frente al mismo mes del año pasado y 11 también bajaron en la medición mensual.
Entre los rubros más castigados aparecieron textiles, con una merma de 22,2%; maquinaria y equipo, con una baja de 20,2%; y prendas de vestir, cuero y calzado, que retrocedieron 15,9%. En este último caso, la UIA advirtió por una demanda interna debilitada y por la presión de las importaciones. También quedaron para atrás las industrias metálicas básicas, los vehículos automotores, los minerales no metálicos, el caucho y plástico, además de muebles y colchones.
La postal industrial quedó partida en dos. Por un lado, algunos sectores ligados a Vaca Muerta, al agro y a los químicos muestran números más firmes. Por el otro, las ramas atadas al consumo interno y a la construcción siguen complicadas, con un nivel de actividad que no termina de acomodarse. En ese contexto, las sustancias y productos químicos crecieron 16,7%, favorecidos por una base de comparación muy baja tras las inundaciones de Bahía Blanca, mientras que la refinación de petróleo avanzó 5,6%, empujada por el buen desempeño de Vaca Muerta.