Juana Viale salió al cruce por las versiones de coqueteo con Manu Urcera
La conductora respondió con dureza a las lecturas que circularon tras el momento viral con el marido de Nicole Neumann. También la modelo habló del episodio y le bajó el tono a la polémica.
Juana Viale decidió cortar de raíz las especulaciones que crecieron después de su encuentro con Manu Urcera en Almorzando con Juana, por El Trece. Todo arrancó el domingo, cuando el piloto, pareja de Nicole Neumann, fue invitado al programa y la conductora le preguntó por una cicatriz en el brazo, incluso llegando a tocarle la zona. Ese gesto alcanzó para que en redes y en los programas de chimentos empezaran a hablar de un supuesto coqueteo. Pero la propia modelo, lejos de alimentar el fuego, le quitó dramatismo al asunto.
Consultada por Intrusos, la nieta de Mirtha Legrand no se guardó nada y se mostró fastidiada por la repercusión. "No me sorprenden, las boludeces no me sorprenden. Pero chicos, ¿no tienen cosas interesantes que hablar? No hay que perder tiempo en la estupidez humana", lanzó sin vueltas. Después fue todavía más tajante: "No es tan trascendente en mi vida, tengo cosas mucho más importantes que ocupar mi tiempo en si le toque o no el brazo. Es una pelotudez. Realmente me parece una estupidez humana". Y cuando le preguntaron si pensaba invitar a Nicole Neumann para dejar en claro que no había mala onda, cerró con una frase filosa: "Nicole ya estuvo. No sean ridículos".
Del otro lado, Nicole Neumann también habló y bajó un cambio a toda la novela. En diálogo con Sálvese quien Pueda, contó que Manu le dijo que la pasó muy bien en el programa y que hubo buena energía con Rafa y Juana. Incluso relató que le comentó el momento de las cicatrices y las bromas que hicieron en el estudio. "Siempre se busca algo, en este caso, un supuesto coqueteo. No sé, yo creo que será porque soy muy segura de mí, en eso no percibo nada extraño", explicó. Y cerró con una postura bien firme: "Tuve una etapa celosa, pero ahora ya no", dejando en claro que no piensa engancharse con rumores ni dramatizar una escena que, para ella, no pasó de un rato televisivo.