La oposición prepara una jugada fuerte contra Adorni y el Gobierno mira de reojo
Este jueves podría abrirse un frente inesperado en el Senado: la oposición intentará empujar la interpelación al jefe de Gabinete y dejar al oficialismo contra las cuerdas.
El Senado se prepara para una jornada de alto voltaje y en el Gobierno ya tomaron nota de que la cosa puede complicarse bastante. La sesión que La Libertad Avanza tenía en carpeta para este jueves, todavía sin convocatoria oficial, iba a girar en torno al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y a siete pliegos judiciales. Pero la oposición quiere meter una cuña y cambiar el clima por completo.
El foco está puesto en Manuel Adorni, jefe de Gabinete, a quien los bloques más duros buscan llevar a una interpelación en el recinto. La jugada no termina ahí: después de ese paso, la intención es avanzar con una moción de censura para correrlo del cargo. El bloque Justicialista ya presentó la semana pasada un proyecto en ese sentido, con firmas de José Mayans, Juliana di Tullio y Anabel Fernández Sagasti.
Como no hay dictamen, para habilitar el debate sobre tablas harían falta los 2/3 de los votos. Y ahí empieza la cuenta fina, porque el peronismo no estaría solo: suma los 21 senadores de su bloque, más los 2 de Gerardo Zamora, los 3 de Convicción Federal y los 2 de Justicia Social Federal, con Fernando Salino y Fernando Rejal. A ese lote deberían sumarse varios legisladores de bloques dialoguistas que, según los poroteos, ya no ven con buenos ojos el manejo del Gobierno en este tema.
Ni siquiera alcanzó con que Adorni prometiera ir al Senado el 2 de julio para rendir su informe de gestión. En realidad, a varios oficialistas les cayó peor que antes su idea de aparecer recién en julio y sin fecha precisa. Encima, la Cámara alta no recibe a un jefe de Gabinete desde hace exactamente un año: la última vez fue el 26 de junio, con Guillermo Francos en funciones. Adorni había ido a Diputados el 29 de abril, cuando le tocaba pasar por el Senado, y después esquivó esa cita en mayo y junio.
Si la oposición logra juntar los votos, el debate para interpelarlo podría quedar habilitado y la sesión se movería a la semana que viene. Después vendría la moción de censura, que necesita 37 votos para prosperar. Y si eso avanzara, el trámite debería repetirse en Diputados para intentar una remoción que, desde la reforma constitucional, nunca se concretó. En el oficialismo ya hacen cuentas y no descartan que este jueves termine siendo mucho más áspero de lo que imaginaban.