Gobierno, Educación y Ambiente ordenan archivos y mandan expedientes al reciclaje
Una tarea conjunta permitió dar de baja documentación administrativa que ya cumplió su ciclo. El material fue clasificado, retirado y derivado para su correcta disposición y reutilización.
En una movida que apunta a modernizar el Estado y a dejar atrás el amontonamiento de papeles, el Ministerio de Gobierno, el Ministerio de Educación y la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable avanzaron con una nueva etapa de gestión documental. Esta vez, se concretó la eliminación de expedientes que ya habían cumplido su función administrativa. Todo se hizo después de un trabajo técnico de clasificación, identificación y descripción realizado por el Archivo Central del Ministerio de Educación. La tarea se encuadró en la Tabla de Retención de Plazos Mínimos de Documentos Comunes de la Administración Pública.
Durante el proceso, el Sistema Provincial de Archivos, que depende del Archivo General de la Provincia y funciona bajo la órbita de la Secretaría de Relaciones Institucionales del Ministerio de Gobierno, brindó asesoramiento técnico permanente. Una vez finalizado ese trabajo, el material fue retirado por personal de la Subsecretaría de Residuos Sólidos Urbanos, para su correcta disposición y reciclaje. La intervención mostró una coordinación fina entre áreas que, en silencio, empujan cambios concretos en la administración pública.
De la actividad participaron la ministra de Gobierno, Laura Palma; la ministra de Educación, Silvia Fuentes; el secretario de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Federico Ríos; la secretaria de Relaciones Institucionales, Claudia Sarmiento; el subsecretario de Residuos Sólidos Urbanos, Santiago Ceballos; y el secretario de Coordinación Administrativa Financiera de Educación, Luis Reynoso. Palma subrayó el valor de la valoración documental como herramienta para ordenar los archivos públicos y evitar que se acumule papel al divino botón. Fuentes, por su parte, remarcó que la cartera educativa viene transitando un camino de transformación, con más tecnología y menos dependencia del soporte papel.
Desde Ambiente, Santiago Ceballos destacó la separación en origen y el aprovechamiento de materiales que, aunque ya no sirvan para su fin administrativo, todavía pueden entrar en otros circuitos productivos. En la misma línea, Federico Ríos puso en valor el trabajo ambiental en materia de residuos, una tarea que muchas veces no hace ruido pero resulta clave para que el tratamiento de los descartes sea serio, responsable y sustentable. En definitiva, una acción concreta que muestra cómo el orden, la tecnología y el reciclaje también pueden ir de la mano en la gestión estatal.