El oficialismo se planta para salvar a Adorni, pero crece la presión por llevarlo a interpelación
En la Rosada aseguran que tienen los números para frenar una censura, aunque en el Parlamento ya se mueve la idea de citar al jefe de Gabinete y abrirle un frente incómodo por sus explicaciones patrimoniales.
La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se va complicando día a día y en Casa Rosada admiten que la rosca está a pleno. Del otro lado, la oposición insiste con avanzar y en el oficialismo confían en que todavía tienen los votos para desactivar la embestida. Pero el clima en el Congreso está lejos de estar tranquilo y, como se dice por acá, la cosa viene pesada.
Una fuente del PRO le dijo a Noticias Argentinas que todo puede definirse en el Senado y que, en Diputados, si el radicalismo acompaña, podría votarse el emplazamiento de comisiones para habilitar la interpelación. Mientras tanto, en el entorno del Gobierno aseguran que los socios van a cerrar filas para frenar el intento del Partido Justicialista, que busca una sesión para tratar la remoción del funcionario y otra, prevista para el martes 23 de junio, para discutir los seis pedidos de interpelación.
Desde el círculo más chico del poder repiten que "tenemos los votos para evitar la moción" y que el trámite es demasiado enredado. Otra voz del oficialismo fue todavía más tajante: "No hay posibilidad". Igual, una fuente legislativa dejó trascender que la oposición sí podría reunir apoyos para habilitar una sesión de interpelación, aunque el Gobierno ya está haciendo el poroteo fino para no quedar contra las cuerdas.
El procedimiento no es menor: primero, una de las dos cámaras debe aprobar el pedido de interpelación; después, tanto Diputados como el Senado tendrían que sancionar la moción de censura, que implica la salida inmediata del ministro coordinador. Para eso hace falta mayoría absoluta, o sea, la mitad más uno de los presentes. En el medio, pesan cada vez más las dudas de la bancada del PRO y de la Unión Cívica Radical, que empezaron a tomar distancia de las explicaciones sobre la situación patrimonial de Adorni.
En la búsqueda de respaldos trabajan la senadora Patricia Bullrich, el ministro del Interior Diego Santilli y el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt. Para bajar la tensión, la mesa política resolvió que Adorni vaya al Senado a principios de julio. Antes de eso, el martes 2 y el jueves 7 aparecen como fechas tentativas para que brinde su primer informe de gestión. En el Congreso ya saben que se vienen días de máxima tensión y nadie quiere quedar pegado a una jugada fallida.