Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/85101
Giro inesperado

Tras más de un mes de tensión, los bloqueos en Bolivia empiezan a abrir la puerta al diálogo

Después de 36 días de cortes y una fuerte crisis en varias regiones, sectores obreros y campesinos analizan sentarse a negociar con el Gobierno.

Tras más de un mes de tensión, los bloqueos en Bolivia empiezan a abrir la puerta al diálogo

En Bolivia se mueve el tablero político después de 36 días de bloqueos que dejaron al país al borde del colapso. La Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos Túpac Katari de La Paz dejaron por primera vez abierta la chance de negociar con el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira. Hasta ahora, la exigencia era una sola: la renuncia presidencial. El cambio de tono aparece tras semanas de protestas que golpearon de lleno a buena parte del país.

El dirigente campesino David Mamani explicó que la propuesta será puesta a consideración de las bases para definir si avanzan hacia una mesa de conversación o si siguen con la presión en las rutas. "Las organizaciones sociales sentimos el desgaste y el cansancio", afirmó sin rodeos. También aclaró que cualquier acercamiento dependerá de una agenda nacional que evite "errores institucionales, jurídicos y políticos". Del lado de la COB, Claudio Choque acompañó la idea de abrir el diálogo, pero pidió que sea sincero y que el Gobierno tome en cuenta lo resuelto en los cabildos sociales. Además, reclamó que se cierren las causas judiciales contra los manifestantes detenidos.

La situación más pesada se vivió en La Paz, donde los accesos a la sede del Gobierno sufrieron cortes reiterados y el malestar se sintió en la calle, en los mercados y en el transporte. La falta de alimentos, el aumento de precios y los problemas por el combustible complicaron la rutina de miles de familias. En medio de ese escenario también hubo choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con heridos, daños en edificios públicos y ataques contra civiles.

El impacto económico fue durísimo. Las estimaciones ubican las pérdidas entre USD 1.600 millones y USD 2.000 millones, con fuerte golpe para el transporte, la industria y el comercio. Las restricciones sobre las rutas principales frenaron el movimiento de mercaderías y agravaron el desabastecimiento en distintas zonas. En ese contexto, el gobernador paceño Luis Revilla sostuvo que la normalización podría empezar en los próximos días incluso sin un acuerdo inmediato. "La necesidad de la población de retomar sus actividades va a imponer una salida", aseguró.

Por ahora, el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira no respondió públicamente a la propuesta de agenda planteada por las organizaciones sociales. Sí reiteró en otras ocasiones su disposición a dialogar con sectores que presenten reclamos considerados legítimos, aunque descartó sentarse con grupos que impulsen la renuncia presidencial. En paralelo, el Ejecutivo avanzó con un proyecto de ley para regular los estados de excepción y dar herramientas legales ante una eventual intervención militar destinada a restablecer el orden. La última palabra, de todos modos, quedará en manos de las bases sindicales y campesinas.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias