La madre del chico habló del susto que sacudió a toda Iglesia
La familia del adolescente que denunció un intento de secuestro en Rodeo contó cómo vivió el momento y el miedo que todavía arrastra el joven. La Justicia ya revisa cámaras aportadas por vecinos.
La denuncia por un presunto intento de secuestro en Rodeo sigue generando una mezcla de bronca y preocupación en Iglesia. Esta vez, fue la madre del adolescente quien salió a contar lo que vivió su hijo y el golpe emocional que dejó el episodio en toda la familia. En una charla con Radio Libre, la mujer repasó el llamado desesperado que recibió minutos después del hecho. Según relató, el chico le pidió que fuera a buscarlo urgente porque, de acuerdo con su versión, un hombre habría intentado subirlo a una camioneta.
"Me llamó muy asustado. Me pedía por favor que lo fuéramos a buscar", recordó la madre, todavía conmovida por la situación. Al llegar al lugar, dijo que encontró a su hijo en un estado de shock, sin poder salir del susto. "Estaba pálido, temblando y llorando. Fue una situación muy desesperante para todos nosotros", expresó. De acuerdo con el relato familiar, el adolescente caminaba por una calle de Rodeo cuando notó movimientos raros de una camioneta. Después, siempre según esa versión, un hombre bajó del vehículo y se le acercó.
El joven reaccionó a los gritos pidiendo ayuda, y eso habría hecho que el sospechoso se fuera del lugar. La madre también destacó la presencia de una chica que estaba cerca y que, según cree, pudo haber sido clave en ese momento. "Estoy tratando de averiguar quién es para agradecerle. Si ella no se daba vuelta cuando escuchó los gritos, quizás sí se lo llevaban", sostuvo. La frase dejó en claro el nivel de angustia que atraviesa la familia desde entonces.
Con la denuncia ya presentada, empezaron a aparecer datos que ahora están bajo la lupa de los investigadores. Vecinos acercaron imágenes de cámaras de seguridad donde se ve una camioneta con características parecidas a las que describió el adolescente. Ese material fue sumado a la causa y ya está siendo analizado. Mientras tanto, la familia mantiene contacto permanente con personal policial y con la Unidad Fiscal de Investigación, que pidió avisar de inmediato cualquier dato nuevo que pueda servir.
En medio de la pesquisa, el chico intenta volver a la rutina, pero no la tiene nada fácil. Su madre contó que todavía arrastra miedo y que no quiere salir solo ni quedarse solo en la casa. En Iglesia, el tema pegó fuerte porque la comunidad está acostumbrada a vivir con tranquilidad y conocerse entre todos. "Acá siempre vivimos tranquilos, los chicos juegan en las plazas y todos nos conocemos. Lo que pasó nos sorprendió muchísimo porque nos hace pensar que algo así podría volver a ocurrir", cerró la mujer, con una preocupación que se siente en todo el departamento.