La Fiscalía General revisará los casos que terminan mal para afinar la puntería en las acusaciones
Guillermo Baigorrí puso en marcha un registro para estudiar las causas en las que el Ministerio Público no logra un fallo favorable. La idea es detectar errores, ordenar criterios y mejorar la estrategia de los fiscales.
Con la mira puesta en mejorar el trabajo fiscal, la Fiscalía General va a poner bajo la lupa cada causa en la que el Ministerio Público no consiga un resultado favorable ante la Justicia. La decisión fue impulsada por Guillermo Baigorrí, que ordenó armar una base de datos para seguir de cerca los expedientes que terminan en contra, ya sea en la primera instancia o en apelación. La movida busca revisar qué falló y convertir esos tropiezos en una enseñanza concreta para adelante.
La idea es detectar dónde se traban los casos: desde la prueba que no alcanza, pasando por interpretaciones jurídicas discutibles, hasta la estrategia de litigación que no termina de convencer. En la resolución firmada a mediados de mayo, los fiscales de Impugnación tendrán un papel clave, porque deberán informar cada legajo en el que intervengan y cuyo desenlace sea contrario a la postura del Ministerio Público. Además, tendrán que elaborar un análisis sobre qué factores llevaron a ese revés judicial.
Desde Fiscalía General aclararon que no se trata de apelar por apelar, sino de presentar recursos con verdadero sustento. La intención es evitar planteos flojos de papeles que después se caen solos y terminan sumando ruido al sistema. Con esta reorganización, los fiscales de segunda instancia también ganan más peso, algo que ya venía marcando Baigorrí desde que tomó el mando del organismo.
En ese esquema, los representantes de Impugnación no solo sostienen las apelaciones, sino que además cumplen una función de evaluación y asesoramiento técnico. El objetivo de fondo es claro: encontrar fallas repetidas, revisar los criterios que usan tanto los fiscales como el Tribunal de Impugnación y empujar una línea de trabajo más pareja entre las distintas unidades. En otras palabras, que cada caso llegue mejor armado y con más chances de salir bien parado.