En Chimbas, más de 20 sanjuaninas se metieron de lleno en la soldadura y la herrería
La capacitación terminó con una prueba concreta: fabricaron e instalaron dos puertas de reja en una unión vecinal. El objetivo es abrir camino para que más mujeres accedan a oficios con fuerte demanda en San Juan.
Más de 20 mujeres de Chimbas cerraron su formación en soldadura y herrería con una tarea que no pasó desapercibida: construyeron e instalaron dos puertas de reja en la Unión Vecinal del Barrio Güemes. La experiencia formó parte del programa provincial Aprender, Trabajar y Producir, que apunta a sumar herramientas reales para conseguir laburo. El cierre tuvo un clima de orgullo y también de expectativa por lo que viene.
En la jornada estuvo presente la directora de Empleo y Formación, Luciana Cuk, quien dialogó con las participantes sobre la importancia de capacitarse en metalmecánica. La funcionaria remarcó que estos oficios hoy tienen mucho futuro en San Juan, sobre todo por el empuje de nuevos proyectos industriales y mineros. Lo que antes parecía un terreno casi exclusivo de varones, hoy empieza a abrirse con fuerza para las sanjuaninas.
Y no es un dato menor. La presencia de mujeres en estos espacios no solo amplía posibilidades laborales, también suma miradas distintas y fortalece los equipos de trabajo. De hecho, estudios internacionales señalan que los grupos diversos suelen lograr mejores resultados operativos porque resuelven problemas con más creatividad y eficacia. Aun así, la brecha sigue siendo grande: en la minería, por ejemplo, las mujeres representan apenas el 12,6% del empleo total, según el SIACAM.
Por eso, propuestas como la de Chimbas se vuelven clave para romper barreras culturales y abrir puertas, literalmente, donde antes había pocas chances. Con formación técnica y práctica concreta, estas mujeres salen con más herramientas para buscar independencia económica y pelear un lugar en sectores que hoy piden mano de obra capacitada. En una provincia donde la industria y la minería pisan fuerte, el mensaje quedó clarito: ellas también están listas para entrar en juego.