León XIV apuntó contra la indiferencia y el drama migrante
En Arguineguín, el Papa volvió a poner el foco sobre las muertes y la explotación de quienes cruzan el mar buscando una vida mejor. También reclamó respuestas concretas a Europa y a los países de origen y tránsito.
El papa León XIV volvió a sacudir conciencias este jueves al denunciar la "indiferencia" frente a los migrantes que son explotados o mueren en el mar cuando intentan llegar a Europa. Lo hizo durante un homenaje en el puerto de Arguineguín, en Canarias, un lugar que quedó marcado como símbolo del drama migratorio. La escena fue fuerte: en la última escala de su visita a España, el Pontífice arrojó un ramo de flores al mar para recordar a las miles de víctimas de la peligrosa ruta atlántica.
Con un mensaje duro, el Papa advirtió que "Hoy existen monstruos que acechan estos mares: mafias que trafican con la desesperación, tratantes que esclavizan mujeres y niños y la indiferencia de muchos que permiten que los pobres sean tragados por la explotación o por el olvido". También le habló de frente a Europa y remarcó que no puede hablar de dignidad humana mientras el Mediterráneo y el Atlántico siguen funcionando como cementerios sin lápidas. A la vez, pidió un examen de conciencia para los países de origen y para los de tránsito, a los que les reclamó paz, justicia, desarrollo y protección real para los más vulnerables.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el año pasado casi 1.200 migrantes murieron o desaparecieron en la ruta hacia Canarias. En Arguineguín, donde suelen llegar embarcaciones precarias a Gran Canaria, el acto también tuvo una carga simbólica especial: allí se cumplió el anhelo que había quedado pendiente para Francisco, el papa argentino fallecido sin poder hacer ese viaje. En ese mismo marco, León XIV escuchó el testimonio de una mujer nigeriana víctima de trata, que contó que fue obligada a prostituirse después de que le quitaran a su bebé al llegar a España.
El Pontífice insistió en que las personas migrantes pueden ser "despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad" y que sus sueños no pueden ser despreciados por nadie. En Arguineguín, conocido durante años como el "puerto de la vergüenza" por el hacinamiento de miles de personas, el homenaje buscó darle otro sentido y rebautizarlo como el "muelle de la esperanza". La visita de León XIV por España entra en su recta final: este viernes cerrará el recorrido en Tenerife, donde también irá a un centro de inmigrantes.