Se define la pelea en el gremio de Obras Sanitarias y entra en horas calientes
Este viernes se cierra la presentación de listas y en el sindicato no sobra un minuto. Entre negociaciones, nombres en danza y movimientos de último momento, la interna quedó al rojo vivo de cara a la votación del 7 de agosto.
La carrera hacia las elecciones del Sindicato de Obras Sanitarias (Si.O.Sa.) ya entró en su tramo más bravo. Con los comicios programados para el 7 de agosto, este viernes vence el plazo para presentar listas y la disputa por el control gremial viene levantando temperatura en los pasillos de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE). Nadie quiere quedarse afuera de una pulseada que promete ser intensa.
Por ahora, hay dos espacios que aparecen con participación confirmada. Del lado del oficialismo, la apuesta sigue siendo Diego Martín, actual secretario general, que intentará retener la conducción. Si finalmente no pudiera competir, el plan B sería Alfredo Garay, hoy parte de la conducción sindical. Enfrente se planta el Movimiento 22 de Marzo, que llevará como candidato a Nolberto Gómez y buscará meter un golpe en las urnas para quedarse con el mando del gremio.
La previa, sin embargo, estuvo marcada por charlas, tironeos y reacomodamientos de último momento. Según distintas fuentes vinculadas al sector, las dificultades para cerrar los armados movieron piezas y dejaron a varios aspirantes esperando definiciones hasta el final. En ese escenario también apareció el nombre de Carlos Orrego, actual gerente general de OSSE, quien habría evaluado impulsar una propuesta propia, aunque hasta estas horas no había confirmación oficial sobre una eventual candidatura.
En paralelo, también se sumaron respaldos políticos que no pasan desapercibidos. Uno de ellos es el del diputado nacional Cristian Andino, que mantiene vínculo con trabajadores de la empresa desde su paso por la presidencia de OSSE y fue mencionado en las conversaciones que rodean esta elección. Con el cierre de listas encima, todas las miradas están puestas en cómo quedarán armados los frentes que pelearán por la conducción de uno de los gremios clave de los servicios públicos en la provincia. El 7 de agosto, serán los afiliados los que tengan la última palabra.