El Tesoro sumó dólares y esquivó un golpe en pesos en una licitación clave
La colocación dejó USD 200 millones para cubrir compromisos en moneda extranjera y logró renovar todo lo que vencía en pesos, con una demanda que sorprendió por su volumen.
El Gobierno de Javier Milei consiguió este miércoles un alivio importante en una jornada financiera que venía cargada de tensión. A través de la colocación de un bono en dólares en el mercado local, sumó USD 200 millones que irán a cubrir compromisos de deuda en moneda extranjera por USD 4.300 millones previstos para julio. Además, renovó la totalidad de los vencimientos en pesos y evitó que se liberara liquidez al mercado.
La Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $6,12 billones luego de recibir ofertas por 7,40 billones de pesos. Con ese nivel de demanda, el Tesoro pasó sin sobresaltos una rueda que tenía vencimientos pesados y terminó con un rollover de 120,42%, según informó el comunicado oficial. En criollo: no solo cubrió todo lo que tenía que pagar, sino que además consiguió estirar plazos y respirar un poco más.
Entre los instrumentos más destacados apareció el bono AO28, nominado en dólares, por el que el Gobierno obtuvo los USD 200 millones a una TIREA de 8,63%. Ese título forma parte de la estrategia oficial para llegar con más aire al pago con bonistas del mes que viene. Hasta ahora ya se emitieron USD 1.534 millones y todavía quedan USD 466 millones por colocar para alcanzar el tope fijado.
El resto de la licitación se repartió entre títulos ajustados por CER y TAMAR, además de bonos dólar linked, con distintos plazos y rendimientos. En ese tramo se adjudicaron $1,45 billones en el TXMD8, $0,83 billones en el TXMD9 y $2,11 billones en el TXMJ0, con tasas que fueron desde 4,76% hasta 9,30% TIREA. También se colocaron $1,62 billones en el D31G6 y $0,12 billones en el TZVD8, en una operatoria que buscó ordenar el frente financiero de corto plazo.
Desde el equipo económico, Felipe Núñez, director del BICE y asesor de Luis Caputo, remarcó que la vida promedio de la cartera se extendió a 2,71 años en la conversión de títulos y que el promedio ponderado total quedó en casi 3 años. En la misma línea, Martín de la Fuente, de Buenos Aires Valores, consideró que fue una "buena licitación" para el Tesoro y destacó que el menú empujó al mercado a alargar duración. El dato que más miran ahora es el próximo compromiso: a fines de junio Economía deberá enfrentar pagos por 23,5 billones de pesos, una cifra que obliga a seguir moviendo piezas para que la rueda no se complique más de la cuenta.