Un peso pesado mexicano mira de cerca la red de cargas argentina
Grupo México puso sobre la mesa su interés por sumarse a la privatización ferroviaria y ya proyecta desembolsos en minería y energía. El foco está puesto en las líneas clave que conectan el norte con los puertos del Gran Rosario.
Grupo México, uno de los conglomerados más grandes de América Latina, confirmó que quiere poner un pie fuerte en Argentina y participar de la privatización del sistema ferroviario de cargas. La movida llega justo cuando el Gobierno nacional se prepara para publicar los pliegos de la licitación que trasladará al sector privado la operación de las principales líneas del país. La empresa, además, dejó en claro que no mira solo los trenes: también apunta a invertir en minería y energía.
Desde la compañía sostienen que la modernización de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza abre una oportunidad estratégica para la economía argentina. En su diagnóstico, la red ferroviaria atraviesa un momento crítico por el deterioro de la infraestructura y la falta de inversiones. Incluso aseguran que hoy el sistema opera por debajo del 12% de su potencial, una cifra que grafica el tamaño del desafío.
El interés no viene de un jugador menor. Grupo México maneja negocios en minería, transporte ferroviario, infraestructura y energía, y su principal activo es Southern Copper Corporation, una de las mayores productoras de cobre del mundo. En transporte, opera a través de Ferromex y Ferrosur la red de carga más grande de México, con más de 11.000 kilómetros de vías, cerca de 900 locomotoras y más de 35.000 vagones. También trabaja en Texas Pacifico y Florida East Coast Railway en Estados Unidos, y mueve unos 133 millones de toneladas de carga al año.
La empresa suele mostrar como carta de presentación lo que pasó en México después de la privatización ferroviaria de los años 90. Según sus datos, desde entonces se destinaron más de u$s8.000 millones para renovar infraestructura, incorporar tecnología y ampliar la capacidad operativa. En ese mismo relato, remarcan que entre 2020 y 2025 invirtieron más de u$s2.300 millones y que cada año destinan alrededor del 14% de sus ventas a nuevas inversiones. Además, afirman que pagan impuestos por un total de u$s3.824 millones desde el inicio de sus operaciones.
En el mapa que prepara el Gobierno, el gran premio parece ser el Belgrano Cargas. Esa línea une las provincias del norte con los puertos exportadores del Gran Rosario y es clave para sacar granos, minerales e insumos industriales. Su peso creció todavía más por el avance de los proyectos de litio en el NOA y por las inversiones que se vienen en el cobre. Por eso, la publicación de los pliegos genera expectativa entre operadores ferroviarios, grupos logísticos y empresas del comercio exterior que siguen cada movimiento con atención.
Mientras tanto, la privatización ferroviaria sigue sumando nombres a la lista de interesados. La iniciativa forma parte de la reorganización de empresas públicas prevista por la Ley Bases y busca pasar al sector privado la operación de corredores estratégicos de carga. La apuesta oficial es clara: atraer capitales, mejorar la eficiencia y bajar la dependencia de subsidios. Y en ese tablero, Grupo México aparece como uno de los candidatos internacionales mejor posicionados para dar pelea por un negocio que puede mover mucho más que trenes.