El Ejecutivo barrió 58 reglas de comercio y acelera su pulseada desreguladora
La Casa Rosada eliminó normas ligadas a planes de cuotas y a programas de precios ya discontinuados. Además, sigue empujando en el Congreso la llamada "Ley Hojarasca" para recortar más trámites y regulaciones.
El Gobierno nacional decidió dar un paso fuerte en su plan de desregulación y dejó sin efecto 58 normas vinculadas al comercio interior. La movida quedó oficializada a través de la Resolución 12/2026 y la Disposición 534/2026, en una señal clara de que la poda regulatoria sigue a fondo. Desde la administración nacional sostienen que el objetivo es ordenar el mapa legal y sacar del medio reglas que, según dicen, ya no tenían sentido práctico.
Entre las disposiciones que cayeron aparecen varias asociadas a programas que ya habían quedado en el pasado, como Ahora 12, Cuota Simple y Precios Cuidados. También se eliminaron otras normas que, de acuerdo con el Ejecutivo, habían perdido vigencia o generaban confusión en el día a día de la actividad comercial. La explicación oficial apunta a que muchas de esas medidas nacieron bajo marcos legales que después fueron modificados o directamente anulados.
En ese repaso, el Gobierno mencionó cambios ligados a la Ley de Abastecimiento, la Ley de Góndolas y la normativa que dio origen al Observatorio de Precios. Según los fundamentos, el problema fue la acumulación de reglas durante años, con superposiciones, actualizaciones a medias y una maraña difícil de seguir. Para la Casa Rosada, ese escenario termina generando incertidumbre jurídica y complica el normal desarrollo de la economía.
Dentro del paquete más grande aparecen unas 30 disposiciones relacionadas con Ahora 12 y Cuota Simple, dos esquemas que durante bastante tiempo apuntaron a empujar el consumo con compras en cuotas. Uno de los casos más visibles es el de Cuota Simple, que había reemplazado a Ahora 12 durante la gestión de Javier Milei. Ese sistema permitía comprar con tarjeta de crédito en tres y seis cuotas fijas con tasas subsidiadas, pero dejó de funcionar en junio de 2025 y no fue renovado por el Ejecutivo.
Mientras estuvo activo, miles de comercios de todo el país se engancharon al programa para ofrecer financiamiento a sus clientes. Después de su final, bancos, billeteras virtuales y procesadoras de pago lanzaron alternativas propias para sostener las cuotas, aunque con tasas más altas y una adopción mucho más difícil, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas. También quedó afuera una norma complementaria vinculada a Precios Cuidados, el esquema lanzado en 2014 para acordar valores en productos de consumo masivo.
En paralelo, el oficialismo sigue empujando en el Congreso la llamada "Ley Hojarasca", una iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El proyecto busca derogar o modificar más de 70 normas vigentes con la idea de achicar la burocracia y seguir recortando regulaciones que, según el Gobierno, están desactualizadas o sobran. La apuesta ahora es conseguir media sanción en el Senado y avanzar con una agenda que promete seguir haciendo ruido.