Gremios y movimientos vuelven a la calle por salarios congelados y programas en riesgo
La protesta tendrá alcance nacional y buscará presionar por mejoras para los trabajadores informales y los barrios populares.
Este martes, diversas organizaciones sociales volverán a plantarse con una nueva Jornada Nacional de Lucha y Asambleas contra el cierre del programa Volver al trabajo. La movida arrancará a las 10 de la mañana frente a la sede de la Secretaría de Trabajo de la Nación, en avenida Leandro N. Alem 650, en la Ciudad de Buenos Aires. La convocatoria también tendrá réplicas en distintas provincias, con la misma bronca de fondo: salarios congelados, asistencia recortada y una situación que, según denuncian, ya no da para más.
La protesta es impulsada por la UTEP, el Frente de Lucha Piquetero, Territorios en Lucha y la CTA Frente Barrial. En paralelo, llevarán un petitorio a las delegaciones de Trabajo del interior para exigir el aumento del Salario Social Complementario, que —según planteó Alejandro Gramajo— sigue congelado en 78 mil pesos por decisión del Gobierno. También pedirán que continúe el programa Volver al Trabajo y que la prestación alcance a todas las personas que la necesiten, sin vueltas ni trabas.
Gramajo, secretario general de la UTEP, advirtió además que reclamarán por la asistencia alimentaria en los barrios populares, en medio de una situación que describió como cada vez más crítica. A eso le suman la necesidad de obras de infraestructura y urbanización, dos cuentas pendientes que siguen golpeando fuerte en los sectores más postergados. El dirigente sostuvo que la crisis pega por todos lados: salarios quietos, empresas que cierran y familias endeudadas con bancos, billeteras virtuales y prestamistas informales. En ese contexto, alertó que en muchos hogares ya se saltean comidas y que hay chicos en situación de malnutrición.
La jornada de este martes será la continuidad de la protesta del 7 de abril, cuando hubo interrupciones vehiculares en los accesos a la Ciudad y en cientos de rutas del país. Gramajo fue tajante al marcar que, si el Gobierno nacional no cambia el rumbo, el escenario puede complicarse todavía más. Mientras tanto, los movimientos sociales prometen seguir en la calle, sosteniendo la pelea y buscando unidad con otros sectores que atraviesan el mismo golpe al bolsillo.