El cumpleaños que volvió a romper a la mamá de Milagros en San Juan
A casi dos años del crimen que sacudió a Santa Lucía, Nataly Gutiérrez volvió a expresar su angustia en la fecha en que su hija hubiese cumplido 12 años. Entre el duelo, el miedo y la bronca, asegura que la condena no alcanzó para hacer justicia.
El reloj siguió andando, pero para Nataly Gutiérrez el tiempo quedó clavado en aquella madrugada de diciembre en la que perdió a su hija. Este fin de semana, cuando Milagros habría cumplido 12 años, el dolor volvió a pegar fuerte y la madre compartió un mensaje que conmovió a todos. La nena fue asesinada en Santa Lucía por quien entonces era su pareja, Leonardo Ezequiel Tello.
"Te extraño tanto, hija. El dolor es irreparable. Tengo bronca, estoy dolida. Eras mi única hija y me quedé muerta en vida", escribió Nataly, todavía atravesada por la pérdida. También contó que sigue peleándola día a día por sus otros hijos, aunque la ausencia de Milagros se le mete en cada rincón de la casa. "Me hacés mucha falta, chiquita. Eras mi compañera, mi vida, lo eras todo para mí", agregó en otro pasaje que refleja la magnitud de su pena.
La fecha tiene un peso especial para la familia porque Milagros nació el mismo día que uno de sus hermanos. Durante años, esa coincidencia fue motivo de alegría y festejo, pero ahora se transformó en una jornada cargada de tristeza. "Estamos destrozados como familia. El vacío es enorme", relató la mujer. Según expresó, además del duelo convive con el temor y con situaciones que la hacen sentir vigilada. "Me graban todo el tiempo. Vivo con miedo. Hay mucha injusticia", manifestó.
La condena tampoco le trajo alivio. Leonardo Ezequiel Tello recibió una pena de 17 años de prisión por el homicidio de la niña, pero la madre insiste en que ese castigo no alcanza. "Tu asesino respira y vos no. Eso nunca va a ser justo", escribió en uno de los tramos más duros de su descargo. En su momento, Nataly esperaba una pena más severa, incluso prisión perpetua, aunque el caso se resolvió mediante un juicio abreviado en el que el acusado reconoció su responsabilidad.
La historia de Milagros estremeció a toda la provincia. Tenía apenas 10 años cuando recibió un disparo dentro de su casa, en el barrio Constitución de Santa Lucía, en la madrugada posterior a Navidad. La investigación determinó que el arma fue accionada por Tello, quien después escapó y terminó detenido. Casi dos años más tarde, la herida sigue abierta y la familia vive con una silla vacía en la mesa. "Te amo, te añoro, te necesito. No quiero caer. Ayudanos desde donde estés, cuidá a tus hermanos y consolanos", le pidió Nataly a su hija, en un mensaje que partió el alma.