Chile vuelve a empujar la idea de un paso subacuático en el Estrecho de Magallanes
El Gobierno Regional de Magallanes reactivó un proyecto que promete unir de forma permanente Tierra del Fuego con el continente. La propuesta apunta a destrabar problemas de conectividad y a darle impulso al turismo y al hidrógeno verde.
El Gobierno Regional de Magallanes, en Chile, volvió a poner en agenda una obra que hace ruido por su magnitud: un túnel submarino bajo el Estrecho de Magallanes para asegurar una conexión fija con Tierra del Fuego. La idea es dejar atrás la dependencia de las barcazas que operan en Primera Angostura, un paso clave pero muy atado al clima. El impulso lo encabeza el gobernador Jorge Flies, que busca mover un proyecto que durante años quedó empantanado.
La traza prevista tendría unos 3,7 kilómetros entre Punta Delgada y Bahía Azul, justo donde la distancia entre ambas costas es menor. Hoy, alrededor de 2.150 personas y cerca de 600 vehículos cruzan todos los días, pero las condiciones meteorológicas suelen meter la cola con demoras, suspensiones y complicaciones para la logística. En una zona tan dura como esa, cualquier corte se siente fuerte y complica a vecinos, transportistas y turistas.
La iniciativa no es nueva, pero hasta ahora nunca avanzó por su alto costo, que en un primer momento se calculó en unos 1.500 millones de dólares. Sin embargo, nuevas evaluaciones técnicas hechas por especialistas internacionales bajaron bastante esa cifra, según dijo Flies al Diario Financiero de Chile. De acuerdo con el relevamiento de empresas noruegas especializadas en este tipo de infraestructura, la obra podría rondar los 500 millones de dólares y financiarse con esquemas mixtos o concesiones privadas.
Desde la región sostienen que el túnel tendría un valor estratégico enorme para la zona. Hablan de beneficios en turismo, integración territorial y también para la industria del hidrógeno verde en la Patagonia. Antes de que se hable de máquinas y obradores, el proyecto todavía debe pasar por las etapas de prefactibilidad y factibilidad técnica, trámites que ya fueron gestionados ante el Ministerio de Obras Públicas de Chile. Por ahora, la idea volvió a tomar envión y promete seguir dando que hablar.