El CONICET va por una misión clave en el fondo del mar frente a Chubut
La campaña Talud Continental V se meterá en aguas profundas del Atlántico para relevar especies y estudiar cañones submarinos casi desconocidos.
El CONICET se alista para una nueva travesía científica en el océano profundo, frente a la costa de Chubut, con la campaña Talud Continental V. La idea es meterse de lleno en una de las zonas menos exploradas del Atlántico Sudoccidental y seguir de cerca la biodiversidad que esconde ese sector del mar. La misión apunta a los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, donde los investigadores creen que podrían aparecer especies nunca antes registradas.
La expedición se va a extender durante 23 días y trabajará a unos 600 kilómetros de la costa chubutense, en profundidades que superan los 4.000 metros. Eso marca un avance importante respecto de campañas anteriores hechas en el país. El equipo estará integrado por 19 investigadores del CONICET y universidades nacionales, además de especialistas de la Prefectura Naval Argentina. También habrá colaboración del Schmidt Ocean Institute, que aportará el buque Falkor (too) y tecnología de última generación.
Uno de los puntos más fuertes del trabajo será el uso del vehículo operado remotamente ROV SuBastian, que permitirá sacar imágenes en alta definición del fondo marino y tomar muestras sin alterar el ambiente. Los científicos remarcan que los cañones submarinos son verdaderos focos de biodiversidad, porque concentran muchos hábitats en un espacio reducido. Sin embargo, las zonas profundas de Ameghino y Almirante Brown todavía no fueron estudiadas con detalle, así que el misterio sigue bien abierto.
La campaña también buscará comparar la fauna de distintas regiones del talud continental argentino, a partir de los resultados que dejaron expediciones anteriores, donde ya aparecieron decenas de especies que podrían ser nuevas para la ciencia. Y no todo quedará puertas adentro del laboratorio: habrá transmisiones en vivo, actividades educativas y difusión abierta de los hallazgos, siguiendo la línea de ciencia abierta que impulsa el organismo. Con esta nueva misión, la Argentina vuelve a poner la lupa sobre un rincón del mar que todavía guarda muchísimo por descubrir.