La boleta separada puede cambiar de raíz la pelea política en San Juan
La posible división entre cargos provinciales y municipales ya enciende alarmas y expectativas en los principales espacios. Oficialismo, peronismo y libertarios miran de reojo un esquema que podría reordenar la campaña de 2027.
La discusión por la Boleta Única Papel dejó de ser una cuestión puramente técnica y pasó de lleno a la rosca política. Entre las alternativas que se analizan, una de las que más ruido hace es dividir la oferta en dos tramos: uno para los cargos provinciales y otro para los municipales. Aunque todavía no hay una definición cerrada sobre el formato que llegará a la Cámara de Diputados, en el oficialismo admiten que esa opción está sobre la mesa. Y con solo esa posibilidad, ya se movieron los cálculos en todos los campamentos.
Lo que más preocupa a varios analistas es que un esquema así podría achicar el arrastre que suelen tener las figuras provinciales sobre las candidaturas locales. Dicho más simple: los aspirantes a intendente tendrían que salir a bancarse solos, con más trabajo territorial y menos dependencia de una boleta fuerte para la Gobernación. En ese escenario, Marcelo Orrego aparece como uno de los dirigentes con mayor nivel de conocimiento y valoración en San Juan. Una boleta separada podría reforzar su peso en la pelea legislativa, pero también obligaría a los candidatos de su espacio a mostrar músculo propio en cada departamento.
El impacto sería fuerte sobre todo en los distritos donde la competencia viene más áspera. Allí, las gestiones locales pasarían a ser la carta principal para juntar votos, sin el empuje directo de una candidatura provincial unificada. Para el peronismo, el panorama tiene otra lectura. El justicialismo conserva presencia en varios departamentos gracias al peso de sus intendentes, y por eso algunos creen que separar categorías podría darle más aire a esos liderazgos territoriales. Otros, en cambio, advierten que también podría complicar la construcción de una propuesta provincial que ordene a todo el espacio.
Las especulaciones también alcanzan a quienes buscan crecer dentro del PJ. La idea de concentrar esfuerzos en determinados departamentos, sin quedar atados a una sola estrategia provincial, ya circula en conversaciones internas. Mientras tanto, La Libertad Avanza sigue de cerca cada movimiento. El espacio ligado a Javier Milei sabe que el desafío será trasladar a una elección provincial el envión conseguido en las últimas contiendas nacionales. Si la votación local se despega de la nacional, tendrá que demostrar que puede sostener su rendimiento sin el impulso directo de la figura presidencial.
Por ahora, la reforma sigue en una etapa preliminar, pero el mensaje ya quedó claro en todos los sectores: cualquier cambio en el sistema de votación va a rearmar estrategias, obligar a recalcular campañas y medir de verdad el peso de cada liderazgo en la provincia. El debate recién arranca, pero ya promete una pulseada brava por el mapa electoral sanjuanino.