Milei ya mira nombres para la boleta 2027 y Bullrich queda en el centro de la escena
En la Casa Rosada empiezan a barajar posibles socios para la próxima campaña, mientras crecen las dudas sobre Patricia Bullrich y su lugar en el armado libertario.
En el oficialismo ya empezaron a mover las piezas pensando en 2027, y el tablero no está nada quieto. Mientras Patricia Bullrich marca distancia con el Gobierno y deja en claro que no piensa conformarse con una candidatura en la Ciudad de Buenos Aires, en el entorno de Javier Milei ya trabajan un plan alternativo para no soltar un distrito clave. La mira está puesta en retener un bastión que el PRO gobierna hace 19 años, una parada brava que nadie quiere regalar.
En la Casa Rosada admiten que Bullrich es la dirigente que mejor mide dentro del espacio, sobre todo en territorio porteño. Pero al mismo tiempo, más de uno respira aliviado ante la posibilidad de no tener que lidiar con su estilo. "Es muy difícil trabajar con ella, hace lo que quiere", se quejaron desde un despacho importante. Y remarcaron otra escena que cayó como un baldazo: los posteos con los que la ex candidata presidencial salió a cruzar a Jorge Macri por el subte, en medio de una agenda que, según dicen, iba por otro lado.
Con ese panorama, en el mileísmo empezó a tomar forma una fórmula violeta-amarilla. Como Manuel Adorni quedó golpeado por las versiones que lo rodean, en la mesa chica aparece con fuerza el nombre de Pilar Ramírez, referente de Karina Milei en la Ciudad. En su entorno, sin embargo, aseguran que ni siquiera hablan del tema y que hoy la prioridad está en la reforma electoral y en la eliminación de la PASO. Aun así, el ruido político ya está instalado, y en el oficialismo nadie se hace el distraído.
Para acompañar a la eventual cabeza de lista de Milei también miran hacia el universo amarillo. No es casualidad: en la Ciudad, el PRO siempre rindió fuerte, y por eso en la Rosada valoran nombres con recorrido porteño. Uno de los que más suena es Silvina Giudici, diputada nacional, de buena relación con Martín Menem y bien vista por Karina Milei. Además, la entrevista que dio esta semana en A24 dejó buena impresión en el propio Presidente, un dato que no pasó desapercibido en el armado libertario.
La tensión con Bullrich sigue ahí, aunque la intenten disimular. Karina Milei la recibió en su despacho de la Casa Rosada para enfriar rumores de ruptura, en un momento delicado para el Gobierno por los casos de corrupción que golpean la imagen oficial. Y Javier Milei le dedicó un tuit con el ya clásico TMAP después de un tramo del discurso de la ministra sobre los holdouts en el Senado. Pero, puertas adentro, aseguran que la relación está lejos de ser armoniosa. "Está todo mal", deslizan cerca de la secretaria general.
En ese clima, en el Gobierno hablan de las "patriceadas" para describir los movimientos de Bullrich, una forma de admitir que ya conocen sus vaivenes y su libertad de acción. No la quieren enfrentar de frente porque la necesitan, pero sí le piden que baje un cambio. "A nadie se le ocurre pedirle que deje de ser Patricia. Pero sí que baje un cambio", resumieron en la Casa de Gobierno. Mientras tanto, en el entorno de la ministra insisten con que no le interesa una vicepresidencia y que, si no va por la Ciudad, el resto de las opciones se le achican bastante.
En la lista para acompañar a Milei en una eventual reelección también aparece Sandra Pettovello, que acaba de reunirse con el Papa y tendría un rol fuerte en la visita, casi confirmada, de León XIV a la Argentina. Muy cercana al Presidente, se anota como uno de los nombres con mejor imagen interna. En el Gobierno destacan que se deshizo de los gerentes de la pobreza y que no se mete en las internas, incluso después de haber dejado atrás sus rispideces con Santiago Caputo. Hermética y de perfil bajo, en su entorno dicen que no le genera problemas a Milei y que sabe esperar sin hacer ruido.
También suena Guillermo Francos, que volvió a dar entrevistas después de un largo silencio. Y, por último, aparece Martín Menem, que viene de cerrar una pulseada dura con Santiago Caputo y cuenta con el respaldo pleno de Karina Milei. De todos modos, en su círculo más cercano juran que no quiere saber nada con una candidatura que lo saque de la Cámara de Diputados. Por ahora, el tablero está abierto, pero en el oficialismo ya quedó claro que la pelea por la fórmula del futuro empezó mucho antes de lo que parecía.