Cristina Kirchner seguirá con tobillera y sin cambios en su domiciliaria
El Tribunal Oral Federal N° 2 rechazó los pedidos de la defensa y dejó intactas las condiciones de la prisión domiciliaria, incluidas las visitas y el uso limitado de la terraza.
El juez Rodrigo Giménez Uriburu le bajó el pulgar este viernes a los planteos de la defensa de Cristina Kirchner y resolvió que siga con tobillera electrónica, con las restricciones de visitas y con las mismas condiciones para usar la terraza de su departamento de la calle San José. La decisión fue tomada por el Tribunal Oral Federal N° 2, que entendió que no aparecieron motivos nuevos para tocar lo que ya está vigente desde junio de 2025, cuando empezó a cumplir la condena por la causa Vialidad.
La defensa, encabezada por Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, había pedido tres cambios puntuales: sacar el régimen especial de visitas, quitar el dispositivo de monitoreo y levantar las trabas para acceder a la terraza. Pero el magistrado fue claro y dijo que ninguna de esas solicitudes tenía respaldo suficiente. En el fallo remarcó que la tobillera es la regla general prevista por la ley para este tipo de condenas y que su quita es una excepción muy acotada. Además, recordó que tanto la Cámara Federal de Casación Penal como la Corte Suprema ya habían avalado esa medida.
Uno de los puntos más firmes de la resolución fue justamente el rechazo al pedido para retirar el control electrónico. La defensa sostuvo que la expresidenta cumplió todas las reglas durante casi un año de domiciliaria y que no hay riesgo de fuga. Sin embargo, el tribunal respondió que la ley no exige probar un peligro concreto de evasión en cada caso y que el paso del tiempo, por sí solo, tampoco habilita a levantar el monitoreo. En esa misma línea, el juez sostuvo que el cumplimiento correcto de las pautas no alcanza para cambiar el esquema actual ni para borrar las restricciones que ya fueron revisadas varias veces.
Tampoco hubo novedades con el régimen de visitas. El tribunal rechazó el planteo al considerar que esas limitaciones fueron analizadas y confirmadas en distintas instancias superiores. Según la resolución, el hecho de que Cristina Kirchner haya respetado las condiciones impuestas no constituye una novedad que justifique modificar el sistema. El fallo insiste en que estas reglas no buscan sumar castigo, sino ordenar el control de la pena y cuidar la convivencia con los vecinos, algo que el juez describió como un punto central del caso.
En cuanto a la terraza, la respuesta también fue negativa. Hoy la exmandataria puede usar ese espacio una vez por día, entre las 6 y las 20, por un máximo de dos horas. La defensa pretendía sacar esos límites, pero el tribunal recordó que la autorización se otorgó después por razones de salud y que el esquema actual alcanza para cumplir esa finalidad. Además, justificó los horarios por la necesidad de preservar la tranquilidad del vecindario y la convivencia pacífica entre quienes viven en el edificio.
El fallo también descartó tomar medidas por las concentraciones de militantes frente al domicilio de la expresidenta. El fiscal Sergio Mola había hecho observaciones sobre esos episodios, pero el juez entendió que no hay elementos para atribuirle incumplimientos a Cristina Kirchner. Según se indicó, los organismos que controlan la ejecución de la pena no detectaron conductas incompatibles con la domiciliaria. Con ese panorama, el Tribunal Oral Federal 2 resolvió mantener intactas las reglas de conducta que siguen rigiendo hasta ahora.