Cayó un allegado de Barrelier y lo miran por posible encubrimiento
La pesquisa por el femicidio de Agostina Vega sumó una detención que sacudió la jornada. La fiscalía cree que el hombre pudo haber ayudado a tapar pistas clave del caso.
La causa por el femicidio de Agostina Vega volvió a moverse fuerte este jueves, ya entrada la noche, cuando personal de seguridad detuvo a un hombre que vivía en la casa de Claudio Barrelier. El sospechoso había salido a hablar con la prensa durante todo el día, insistiendo en que no tenía nada que ver y repitiendo que no quería "quedar pegado". Pero el panorama cambió de golpe y ahora quedó bajo la lupa por una posible imputación por encubrimiento agravado.
De acuerdo con fuentes policiales citadas por El Destape, el fiscal Raúl Garzón ya pidió a la Justicia que avance con la acusación. En paralelo, los investigadores también revisan antecedentes familiares del detenido y analizan si hubo episodios vinculados a violencia de género, dato que habría influido en que fuera expulsado de su casa antes de ser recibido por Barrelier. En el expediente, el hombre aseguró que ayudó a Melisa Heredia, madre de Agostina, aunque la sospecha que pesa sobre él es otra: que en realidad le habría pasado información al principal acusado.
El hombre, de 47 años, había tomado notoriedad durante la jornada al contar que era amigo tanto de Barrelier como de Heredia. Dijo que durante mucho tiempo no desconfiaba de su compañero de vivienda y que recién empezó a atar cabos cuando se conoció la declaración del remisero que llevó a la adolescente hasta la casa del barrio Cofico. También aseguró que Barrelier tenía una habitación de uso exclusivo y mantenía actitudes que llamaban la atención de quienes convivían allí. Además, sostuvo que el acusado no colaboró con la búsqueda de Agostina y que, por el contrario, lo llamaba seguido para preguntarle dónde estaba y qué hacía mientras la chica era buscada sin descanso.
En medio de ese escenario, el abogado del detenido, Eduardo Medina Allende, salió a dar su versión y afirmó que su cliente "llegó el domingo", cuando Agostina ya había sido asesinada, a la vivienda que comparte con Barrelier. Según relató, al día siguiente notó una diferencia en las frazadas de la casa y eso le resultó extraño. También contó que, mientras hablaba por teléfono con él, una persona que estaba en la vivienda fue a hacer una compra, lo empujaron contra el mostrador y, tras mostrar el documento, le dijeron que debían llevarlo para ampliar testimonio.
Medina Allende agregó que a su defendido le habrían mostrado un video donde se ve un Gol color oscuro, con dos personas encapuchadas, una más alta y otra más baja. Según esa versión, el más alto abre la casa, lo que indicaría que tenía llaves, y también aparece una moto roja. El letrado sostuvo que su cliente dijo no conocer a esas personas. Mientras tanto, la investigación sigue sumando piezas y la situación del detenido quedó seriamente comprometida.