Con el empuje del peronismo y aliados, avanzó el pliego de Verónica Michelli para la Justicia federal
La Cámara alta avaló la postulación de Verónica Michelli en medio de una sesión cargada de tensión, cruces y una fuerte discusión por los acuerdos parlamentarios.
El Senado terminó aprobando el pliego de Verónica Michelli, en una jugada que cayó como baldazo de agua fría en Casa Rosada y marcó un nuevo desafío al presidente Javier Milei. Su postulación había sido objetada por el Gobierno Nacional por ser la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. La votación salió con 44 votos a favor, aportados por el peronismo, bloques dialoguistas y el libertario Francisco Paoltroni, mientras que 18 senadores de La Libertad Avanza votaron en contra. Además, Patricia Bullrich y la radical chaqueña Silvina Schneider se abstuvieron.
Antes de ese tramo, la Cámara alta también avaló por amplia mayoría los 73 pliegos que estaban en carpeta. Entre ellos aparecieron varios nombres ligados a la familia judicial, como Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, y Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. La sesión ya venía cargada de ruido por la discusión sobre qué expedientes iban a entrar al recinto y cuáles no, un tironeo que dejó al descubierto la tensión política del momento.
La incorporación del dictamen de Michelli se resolvió después de una fuerte presión del peronismo, que salió a marcar la cancha cuando La Libertad Avanza intentó meter los 73 pliegos en condiciones de ser tratados, pese a lo conversado en Labor Parlamentaria. El jefe del interbloque peronista, José Mayans, denunció que se estaban rompiendo acuerdos de buena fe y pidió que se aclarara si solo iban a incluirse 50 pliegos. En ese punto, Victoria Villarruel sostuvo que "se dijeron 50 pliegos efectivamente y antes de la sesión se sumaron todos los pliegos".
Tras el cruce, Bullrich pidió un cuarto intermedio que se estiró casi una hora. En ese lapso se destrabó el conflicto y se acordó tratar todos los pliegos que estaban en condiciones de ser analizados en el recinto. Michelli, que aspira a ser vocal del Tribunal Oral de La Plata, quedó así en el centro de una pulseada política de alto voltaje, con el Senado mostrando que la rosca sigue más viva que nunca.
Quedaron pendientes las designaciones de Alejandro Catania y Juan Galván Greenway, por sus presuntos vínculos con el jefe de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, y también la de Juan Manuel Mejuto, señalado por su posible cercanía con el kirchnerismo y con la agrupación K Justicia Legítima. En paralelo, siguieron avanzando otros nombres de peso, como María Julia Sosa, Jorge Djivaris, Mario Ferrario, Nicolás Pacilio y Pablo Wilk, en una tanda de designaciones que dejó más de una ceja levantada.