Milei quiere empujar la IA en el país con menos trabas y un régimen especial
El Presidente defendió una estrategia para atraer inversiones en inteligencia artificial y sostuvo que no debería haber una regulación anticipada que frene su avance.
El presidente Javier Milei volvió a poner sobre la mesa su idea de darle un empujón fuerte a la Inteligencia Artificial en la Argentina. En una columna publicada en el Financial Times, planteó que hace falta un régimen legal especial para este tipo de tecnología, pero insistió en que no debe quedar atada a una regulación previa que, según su mirada, termine frenando el desarrollo. La apuesta oficial apunta a abrirle la puerta a inversiones y a nuevas empresas vinculadas al sector.
En su texto, el mandatario comparó el escenario actual con 1602, cuando surgió la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y apareció la responsabilidad limitada como herramienta para expandir el capitalismo. Desde esa lógica, aseguró que la IA puede liberar a la economía de las limitaciones del intelecto, del mismo modo en que la Revolución Industrial alivió el peso del esfuerzo físico. También sostuvo que las firmas que trabajen con estas tecnologías necesitan un marco jurídico que acompañe la experimentación y el crecimiento, no un corset que las deje a medio camino.
Dentro de esa propuesta, Milei mencionó la creación de una nueva categoría empresarial: la "corporación no humana". Se trataría de entidades que podrían ser administradas por agentes de IA o robots, con responsabilidad limitada y sin necesidad obligatoria de accionistas humanos para su conformación. Además, habló de una estructura con baja carga impositiva y con libertad para elegir la ley de gobierno corporativo que mejor les cierre a los inversores. Eso sí, aclaró que deberá conocerse quiénes son los beneficiarios finales para evitar que el país se convierta en un refugio de capitales ilícitos.
El jefe de Estado enmarcó esta movida dentro de los cambios económicos recientes, como el superávit fiscal, el programa de desregulación y el ascenso de 20 posiciones en el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage. Con ese respaldo, renovó la invitación a las tecnológicas del mundo para que se radiquen en Argentina y dejó una frase que apunta alto: "estamos abiertos a los negocios". Según su visión, Buenos Aires podría convertirse para la IA en lo que Ámsterdam fue para la navegación: un punto de partida donde la ley, la economía y la innovación se encuentren sin tantas vueltas.