El lado oculto del vapeo: por qué preocupa cada vez más a los médicos
El médico adictólogo Andrés Manini cuestionó la habilitación de vapeadores y bolsitas de nicotina. Sostuvo que la medida puede empujar todavía más el consumo adolescente y abrir un negocio enorme.
La decisión del Gobierno nacional de reglamentar la venta de vapeadores, cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y bolsitas de nicotina encendió todas las alarmas entre los especialistas. Uno de los que salió a marcar la cancha fue Andrés Manini, médico especialista en adicciones, que en diálogo con Radio Mil20 cuestionó de lleno la medida. Según advirtió, el consumo de estos productos viene creciendo fuerte entre los adolescentes. "Hoy por hoy es el tercer producto de mayor consumo en adolescentes, después del alcohol y las bebidas energizantes, y por encima del cigarrillo común", aseguró.
Manini explicó que muchos de estos productos ya circulaban en el país, aunque sin una regulación concreta. Para él, la nueva norma puede terminar dándoles todavía más impulso en el mercado. "Con la reglamentación se le da visibilidad y va a tener un mercado mucho mayor. Es un gran negocio para pocos", sostuvo sin vueltas. También puso en duda que el Estado tenga herramientas reales para frenar la venta a menores. "Tenemos una ley de control del tabaco desde hace 16 años y todavía se venden cigarrillos sueltos y a menores. No podemos poner un policía en cada kiosco", remarcó.
Otro punto que preocupa es la forma en que se venden. Los vapeadores aparecen con sabores como frutilla, chicle, menta o frambuesa, mientras que las bolsitas de nicotina vienen en envases parecidos a pequeñas latas de caramelos o mentas. Para el especialista, esa presentación no es casualidad. "Es una cuestión de marketing. Los sabores y la presentación hacen que estos productos sean mucho más llamativos para los jóvenes", explicó. En otras palabras, una estrategia pensada para tentar a los más chicos.
Sobre los efectos en la salud, Manini fue prudente pero tajante: todavía no hay estudios suficientes a largo plazo para medir todo el daño que pueden provocar. "Se conocen más enfermedades y cánceres asociados al cigarrillo porque llevamos décadas estudiándolo. Con los vapeadores todavía no ha pasado el tiempo suficiente para conocer todas las consecuencias negativas", indicó. También advirtió que muchas personas los ven como una opción inocente cuando en realidad siguen generando dependencia a la nicotina. Y cerró con una advertencia que no pasa desapercibida: detrás de este negocio, según dijo, están las mismas tabacaleras de siempre. "No vienen a competir con la industria del tabaco. Son las propias tabacaleras las que fabrican estos productos y amplían su negocio", señaló. Por último, dejó un mensaje para las familias, a las que les pidió estar muy atentas al dinero y al acceso que puedan tener los adolescentes a estos dispositivos, porque no son baratos y cada vez están más a mano.