Drogas, dólares y una firma fantasma: el patrimonio que dejó bajo la lupa al exjefe de ARSAT
La detención de Facundo Leal abrió una investigación pesada por presuntas coimas, contratos irregulares y un salto patrimonial que llamó la atención de todos. En los allanamientos aparecieron estupefacientes y una suma millonaria en efectivo que no cierra con sus declaraciones juradas.
Un allanamiento en Palermo terminó destapando un cuadro que ahora hace ruido fuerte en la política y en los organismos estatales. En el centro de la escena quedó Facundo Leal, exjefe de ARSAT, detenido tras un operativo que dejó al descubierto drogas, dinero en efectivo y papeles que pasaron a ser piezas clave de la causa.
El procedimiento estuvo a cargo de la División Operaciones Federales y se hizo en el marco de una investigación por presuntos hechos de corrupción en la empresa estatal de telecomunicaciones. En el departamento secuestraron más de 800 mil dólares, pesos argentinos, billetes extranjeros y estupefacientes como ketamina, MDMA en distintas presentaciones, cocaína y cannabis. Esa misma noche, en otro allanamiento en Mendoza, aparecieron casi 1,8 millones de dólares más. En total, la Justicia puso la mira sobre más de 2,5 millones de dólares sin declarar.
La investigación no se queda solo en el dinero. También apunta a un entramado de contrataciones en ARSAT que habría incluido licitaciones bajo sospecha, prórrogas sin el control debido y vínculos entre proveedores y funcionarios. Todo eso armó un combo que, para los investigadores, merece ser revisado de punta a punta. Mientras tanto, Leal fue detenido e incomunicado por orden judicial, en una causa que sigue sumando capítulos.
Pero el dato que más encendió las alarmas está en los números oficiales. Entre 2021 y 2025, su patrimonio declarado pasó de 58 millones de pesos a más de 528 millones. El salto más brusco se dio en apenas un año, cuando sumó más de 220 millones. A eso se agrega una empresa unipersonal a su nombre, sin actividad claramente especificada, que en cuatro años creció de 3,1 millones a más de 220 millones de pesos.
En las declaraciones juradas, sin embargo, no figura la tenencia de dólares en efectivo en montos siquiera parecidos a los que aparecieron en los allanamientos. Además, el hallazgo de drogas abrió una causa paralela por tenencia de estupefacientes, mientras la defensa sostiene que se trataría de consumo personal y niega la comercialización. Ahora la Justicia busca reconstruir de dónde salió la plata, cómo funcionó el circuito de contratos investigados y qué hay detrás de un crecimiento patrimonial que, por ahora, no encuentra explicación clara.