Hallaron a Agostina Vega en un descampado y crece la conmoción por el caso
La adolescente de 14 años, buscada desde hacía una semana en Córdoba, fue hallada este sábado en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. La investigación sigue apuntando a Claudio Barrelier, el único detenido hasta ahora.
Los equipos de rastreo de la Policía de Córdoba encontraron en la siesta de este sábado el cuerpo sin vida de Agostina Vega. El hallazgo se produjo en un terreno lindero a barrio Ampliación Ferreyra, en el sudeste de la ciudad de Córdoba, y confirmó el peor desenlace después de una semana de intensa búsqueda. La noticia cayó como un mazazo entre los investigadores y en el entorno de la causa.
En el lugar estuvieron desde temprano el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros, el jefe de la Policía, comisario general Marcelo Marín, y otras autoridades. La confirmación del hallazgo llegó a través de fuentes judiciales, que dieron por cerrado un operativo que mantenía en vilo a toda la zona. Ahora la causa entra en una etapa todavía más delicada.
El fiscal Raúl Garzón convocó de urgencia a los abogados de todas las partes en la Jefatura de Policía. Allí se iban a brindar detalles del procedimiento y, además, no se descartaba un cambio de imputación para el único detenido, Claudio Barrelier, quien hasta ahora estaba acusado de privación ilegítima de la libertad. La investigación, con este giro, quedó bajo una lupa mucho más pesada.
Los descampados cercanos a Ampliación Ferreyra eran desde hace dos días el centro de la búsqueda. Los investigadores llegaron con una pista fuerte: las imágenes de una cámara de un domo policial que registró a Barrelier entrando al barrio el lunes a las 11.45 y saliendo a las 12.15. A eso se sumó el cruce de datos de antenas telefónicas, que lo ubicaron en la misma zona y en ese mismo horario.
La hipótesis de un posible homicidio tomó fuerza desde el momento en que otra cámara, la misma que captó a Agostina ingresando con el sospechoso a su casa de calle Campillo 888, registró después a Barrelier cargando en el baúl de un Ford Ka negro un tacho de 20 litros y bolsas negras de consorcio. Ese material quedó en el centro de la pesquisa y terminó de orientar el operativo que derivó en el hallazgo más triste del caso.