Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/84041
Fraude en cadena

Quiso recuperar lo que le robaron y cayó en otra maniobra: perdió $26 millones

Un comerciante de Albardón fue engañado primero por una falsa inversión y después por supuestos abogados que prometían ayudarlo. La causa volvió a encender la alarma por las estafas que circulan en internet.

Quiso recuperar lo que le robaron y cayó en otra maniobra: perdió $26 millones

Las estafas virtuales no aflojan y, encima, cada vez vienen más prolijas para meterle presión a la gente. En San Juan, el caso que salió a la luz tiene como protagonista a un comerciante de Albardón que primero fue embaucado por una supuesta plataforma de inversiones y, cuando quiso salir del pozo, terminó cayendo otra vez. La historia pega fuerte porque muestra cómo los delincuentes digitales aprovechan la desesperación de quienes ya perdieron plata. Y ahí es donde el daño se multiplica, sin dar respiro.

Según la denuncia presentada en la Comisaría 18ª, el hombre, de 51 años y domiciliado en Las Tapias, empezó a poner dinero a comienzos de año en una plataforma que se presentaba como vinculada a YPF. Durante varios meses hizo transferencias convencido de que estaba ante una inversión segura. La suma llegó a rondar los $21 millones. El problema apareció cuando quiso retirar las supuestas ganancias y se topó con que no podía acceder ni a los rendimientos ni al capital. Recién ahí entendió que había sido víctima de una maniobra trucha.

Pero la pesadilla no terminó ahí, ni cerca. Con la intención de recuperar lo perdido, buscó ayuda por internet y contactó, a través de Facebook, a un supuesto estudio de abogados. Allí le aseguraron que podían encarar gestiones judiciales para rescatar el dinero, aunque antes le pidieron una fuerte suma por honorarios y trámites. El comerciante transfirió alrededor de $5 millones más, y después quedó bloqueado, sin respuesta y sin rastro de esas personas. Así, el perjuicio total trepó a cerca de $26 millones. La investigación quedó en manos de la UFI de Delitos Informáticos, mientras el caso vuelve a dejar una advertencia clara: en la web, las promesas demasiado lindas suelen esconder otro golpe más.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias